Novela Romance
!!Bienvenida Romancera¡¡

si ere nueva "Registra te" si ya eres una de las nuestras "Conecta te"
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Contacto
Contactar  con  la Administradora o sea se Susana

Cualquier tipo de consulta o duda:


novelaromance@hotmail.com

ayuda@novelaromance.com

 Enviar libros y recibir:


libros@novelaromance.com

 Información:

info@novelaromance.com





Libros

Últimos temas
» Me presento
Lun Jul 17, 2017 3:42 pm por QueenZephyrSunrise

» Hola,Romanceras...
Sáb Jul 08, 2017 8:20 am por anohelia521

» Bienvenidas a Novela Romance!!!!!!
Sáb Jul 08, 2017 7:59 am por anohelia521

» Secuestrada de Anna Zaire
Lun Jun 26, 2017 3:55 am por nefer

» no entrabas en mis planes Anna García
Dom Jun 18, 2017 11:39 pm por Maria23

» Sigo con la autora argentina Florencia Bonelli.
Miér Jun 14, 2017 10:37 pm por Maria23

» Al protagonista le dicen Dragòn
Dom Jun 11, 2017 9:45 pm por Maria23

» NUEVA INTEGRANTE
Dom Jun 11, 2017 7:03 pm por ayale

» hola, mi nombre es María
Jue Jun 08, 2017 9:37 pm por Maria23

Navegación
 Portal
 Índice
 Miembros
 Perfil
 FAQ
 Buscar
Foro
Novela Romance novelaromance.foro-blog.es Foro dedicado a las autoras de sagas y libros de mayor éxito de las novelas románticas.
Agosto 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Calendario Calendario

Palabras claves


DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Betsy Abraham el Mar Ago 06, 2013 6:10 am

Bueno chicas aqui les va el primer capítulo, espero que les guste. Acepto criticas. Smile Smile Smile 

                                                                                      Mendoza 1926
 
 
 
Si alguien me preguntara que cosas cambiaria de mi pasado diría que nada, porque todos los sucesos de mi vida me llevaron a convertirme en la persona que soy. Agradezco a Dios y a la vida el haberme dado la oportunidad de conocer el amor de un hombre, el sentimiento de pertenencia y la certeza de quien soy. Logre todos los objetivo que me propuse, tuve hijos y nietos y hoy en el ocaso de mi vida puedo mirar hacia atrás y decir  “No cambiaria nada”.
Quiero contarles un trozo de mi vida, pero antes permítanme presentarme, mi nombre es Guadalupe Noemí Sevilla de Aragón me dicen Lupe.
Vivíamos en una hermosa casa de 3 plantas ubicada en pleno centro de Buenos Aires, yo amaba aquel lugar, los mejores recuerdos que guardo son aquellos en que mi madre vivía allí, ella era española, se llamaba Carmen Lucia Fernández de Aragón nacida en Galicia, hija de un noble, Juan Carlos Fernández de Aragón,
Su vida no fue tan fácil como parece pues todo cambio el día en que supo que estaba embarazada de su prometido;  mi abuelo, que era un hombre muy recto,  al enterarse de lo que pasaba la obligo a abandonar el  hogar argumentando de que era una deshonra para la familia, mi abuela Victoria Noemí Mansilla Alcaraz  no tuvo voz ni voto y con impotencia vio como su hija era arrancada del seno familiar. Nunca más volvió a verla.
En aquellos días mi madre estaba prometida con Lucas  Alessandro Varoli un barón italiano del cual estaba muy enamorada  pero que pronto la desilusiono al dejarla por otra mujer en mejor posición económica sin importarle el estado en el que se encontraba su prometida. Con dos meses de embarazo mi madre repentinamente se encontró sola y sin hogar. Así que cuando mi abuelo supo de ello sin ninguna contemplación echo a su hija y nunca más la contacto.
Con la esperanza de comenzar una nueva vida se embarco en un buque con destino a Buenos Aires y luego de varios meses de viaje, sin nada de pertenencias y con poco dinero llego a su nuevo hogar. No fue un viaje demasiado placentero, imagínense una Jove sola y sin carabina cruzando el mundo para comenzar una nueva vida y para colmo embarazada. Algunos pasajeros quisieron aprovechar la ocasión y le hicieron toda clase de proposiciones y con las damas no le fue mejor, veían en ella un potencial peligro. Pero mi madre no se amedrento, era joven pero no tonta,  supo arreglárselas muy bien.
Cuando  desembarco en Buenos Aires  pregunto por un hospedaje y fue así como llego a la posada “El Morral” donde mi madre me contó que no tardo en entablar conversación con la mujer del posadero la cual accedió a darle comida y habitación a cambio de ayuda con la limpieza del lugar, como les dije mi madre demostró ser mucho mas inteligente de lo que parecía. Fue allí donde conoció a Alberto Nicolás Sevilla, un español que había venido a invertir a Buenos Aires, el tenia una estancia en las afueras de la cuidad donde criaba ovejas y vacas y donde además tenia plantaciones de trigo y maíz. Mi madre al verse sola no tardo en aceptar la propuesta de matrimonio que le hizo y rápidamente se trasladaron a vivir a la estancia “EL Nogal” donde pasaron su primer año de casados. Nunca supe como se entero del embarazo ni que paso al respecto, pero yo crecí en un hogar lleno de amor y respeto y donde se me brindo lo mejor. Jamás pase necesidades y  siempre tuve personas que hacían todo por mi, nunca me vi envuelta en ninguna situación amarga o violenta porque mi madre me protegía de todo.
Nos trasladamos a la ciudad cuando yo tenía 16 años, recuerdo como si fuera ayer los nervios y las expectativas que tenia de vivir allí, todo era nuevo para mi, ¡imagínense me pase los primeros dieciséis años de mi vida en una gran estancia, con grande extensiones de campo y sin muchos vecinos para frecuentar! Donde los horarios eran más flexibles y  las etiquetas no tan rigurosas! Y ahora ahí estábamos viviendo en una moderna casa en pleno centro de Buenos Aires. Los dos primeros años fueron divertidos e interesantes pero después fueron aun más emocionantes, por qué? Porque fue en mi presentación en sociedad al cumplir 18 años donde conocía a Lorenzo Campos, un joven medico amigo de mi padre, que vivía en Mendoza y que estaba visitando a su hermana en la ciudad. No fue amor a primera vista pero si amor de verdad. Allí comenzó todo. Lo recuerdo como si hubiese sido ayer.                                             
                                        
 
CAPITULO I                    
                                
 
                                         Buenos Aires, 5 de diciembre de 1866.-
 
 
 
- ¿Qué le parece este tocado?- me pregunto Lucia con entusiasmo al contemplar un pasador de plata con un intrincado diseño de flores, adornado con pequeñas esmeraldas - Señorita Lupe le estoy hablando!- me dijo.
 
Yo estaba tan nerviosa por mi presentación, por mi padre que no cejaba en sus intentos de comprometerme con algún jovencito imberbe y por como resultaría todo que no prestaba atención a Lucia. Me hallaba sentada frente al tocador de mi habitación esperando que Lucía terminara de peinarme, esa noche mi padre me presentaría en sociedad para introducirme automáticamente al mercado matrimonial. Estaba resignada a pasar una agobiante noche donde las damas de la alta sociedad porteña me verían como posible nuera y esposa de alguno de sus hijos. Mi habitación se hallaba en completo silencio, sumida en una profunda paz que no podía aquietar mi alocado corazón. Abajo en el gran salón reinaba el caos propio de una fiesta, los invitados habían empezado a llegar y ya comenzaban a escucharse los primeros acordes de la orquesta contratada para la ocasión. Aproximadamente trescientas personas serian testigos de mi entrada allí abajo, no era para menos, estaba muy nerviosa.
Al ver que ella esperaba una respuesta me apresure a contestarle.
 
- Si Lucia, creo que ese es muy hermoso ¿pero combinará con el vestido?- lo se, fue una pregunta un tanto frívola, pero no pueden condenarme!! Era una jovencita que también le gustaba la moda!
- Hay señorita usted va a ser la mas bella del baile, tendrá a todos los mozos revoloteando a su alrededor.
- Si, y no voy a tener un momento en paz! Que fastidio! Ojala pase todo rápido !!- me lamente.
- Pero señorita Lupe como puede decir eso, usted es muy afortunada, piense en todos esos jovencitos que va a conocer, quizás hoy al finalizar el día tenga un pretendiente! Quien le dice que al finalizar el verano ya este casada!!-exclamo con jubilo.
Con solo escucharla me daba escalofríos, yo no quería casarme tan joven y mucho menos con alguien que no conociera profundamente. Tenia toda mi vida planificada, escribiría cuentos para niños, me haría famosa, ganaría dinero y, compraría una casa en las afueras de la ciudad, conocería a un hombre apuesto, me casaría y tendría hijos. Todo en ese orden. Lo que yo no sabia era que el destino me tenía algo diferente.
-Listo, creo que así queda bien, no le parece?
Me mire en el espejo, Lucia había hecho un trabajo formidable. Mi cabello estaba recogido en lo alto con una trenza alrededor del mismo, algunos mechones caían graciosamente sobre mi rostro ovalado, el pasador descansaba sobre un costado del peinado despidiendo  destellos igual que lo hacían mis ojos. Quede asombrada!
Un golpe en la puerta me saco de mi examen.
-Ya estas lista?- pregunto mi madre asomando su cabeza. OH que hermosa que esta mi pollita!!.
“Pollita”, ese apodo me lo gane a los 3 años, no tengo idea de por que, o que fue lo que hice, se suponía que los pollitos eran pequeños, amarillos y hasta medios pelados. Yo no era para nada así. Media un 1,70, mi pelo era castaño oscuro bien abundante y caía en ondas hasta mi cintura, demasiado pelo para mi gusto y a decir verdad hasta para Lucia aunque nunca la escuche quejarse.  Yo tenia ojos marrones, ni verdes o dorados o azules, solo marrones. La verdad es que no era una preciosidad. Al menos tenía un cuerpo curvilíneo aunque no pulposo, y mi rostro era ovalado, pero más allá de eso no creo haber sido una belleza, aunque tampoco me lamento.
- Ya estoy, que te parece?- dije dando vueltas para que ella apreciara el trabajo  que había hecho Lucia. El vestido era moderno como los que usaban las francesas pero conservador, de un suave tono verde  caía vaporosamente hasta el suelo haciendo juego con el pasador de plata, mi única joya permitida,  las mangas estaban ribeteadas con encaje francés traído en uno de los últimos viajes de mi padre a ese lugar. Realmente era hermoso.
- Estas encantadoras, los invitados se van a caer de espaldas cuando te vea.
-Si claro- dije sarcásticamente.
- Cuando estés lista me avisas, tu padre quiere hacer los honores.
“Hacer los honores” que expresión! Eso quería decir que me acompañaría para hacer la entrada al salón y poder exhibirme como si fuera un animal de exposición. Respire profundo logrando un magro intento de serenar mi mente y salí al pasillo. Mi padre se hallaba parado en el amplio pasillo que llevaba al salón principal, su semblante serio miraba con insistencia el reloj de oro que guardaba en el bolsillo de su saco negro, la cadena del mismo despedía brillantes destellos a la luz de las lámparas. De camisa blanca y pantalón negro, pañuelo gris al cuello anudado al estilo inglés y chaleco gris mi padre era un hombre que denotaba elegancia y buen gusto.
-Bueno ahí estas por fin! – exclamo con seriedad. – Ya era hora mujer!. Los invitados esperan – termino de decir mientras me tomaba de la mano y me acomodaba en su brazo. – Vamos?.
-Vamos – conteste un tanto desilusionada, me hubiese gustado unas palabras cariñosas, pero así era él, no podía pedirle más de lo que estaba dispuesto a dar.
No tuve más remedio que dejarme conducir a través del pasillo del brazo de ese hombre que era un misterio para mí.
 Tampoco era una agonía, no quiero engañarlos, pero digamos que no era lo que yo había soñado. Allí abajo, en el gran salón había tanta gente y tanto alboroto que le  quitaba ese ambiente de intimidad que yo hubiese querido tener, pero en fin una no puede tener todo en esta vida, ¿no?
El salón estaba deslumbrante, mi padre no escatimo en gastos, mando a decorar el “Salón de Baile” como lo llamaba mi madre con grandes espejos ovalados empotrados a la pared, traídos especialmente para la ocasión de Venecia que daban al salón el efecto de ser más grande aun, los marcos de los mismos estaban dorados a la hoja, en un extremo del salón se había construido un altillo para la orquesta con mobiliario dorado, cada silla que ocupaban los músicos estaban tapizadas en brocado blanco y tostado, la iluminación era magnifica los caireles de las lámparas de bronce brillaban como diminutos diamantes, sillones y sofás de diferentes tamaños, todos dorados a la hoja y tapizados en finísimas telas traídas de Paris descansaban en puntos estratégicos por todo el salón para que los invitados pudieran descansar entre danza y danza, los pisos de mármol reflejaban el brillo de las luces que despedía cada lámpara que pendía de los altos techos.
La diversidad de invitados era pintoresca se podía ver desde reconocidos políticos, médicos y abogados hasta gente con títulos nobiliarios. Los había de Inglaterra y Francia, se caracterizaban por llevar en su mano unas pequeñas bolsitas llamadas “rabee”, en ellas se conservaban diferentes hojas de plantas aromáticas que cada tanto se llevaban a la nariz para aspirar y cortar el aroma circundante, no faltaban los abanicos para las damas, de todo los tamaños y colores que servían para ahuyentar el mal olor o bien para enviar mensajes ya fuera para acercar a una posible conquista o alejar a los pretendientes indeseados según fuera el caso.
Mi madre había previsto el problema de los malos olores así que se habían dispuesto cada tanto pequeñas vasijas de bronce con perforaciones en sus costados, dentro de ellas se colocaban brasas y mirra para perfumar el salón, escondidas detrás de los sillones para disimularlas.
El lugar estaba realmente abarrotado, el calor era sofocante y el olor no tenía descripción posible, era una mezcla de perfumes y otras cosas que me dio de lleno en la cara, pero hice acopio y seguí a mi padre.
Mi madre estaba en el extremo de las escaleras esperándonos con una sonrisa cariñosa en su cara, estaba muy hermosa, el vestido azul cobalto de seda le sentaba de maravilla, se había dejado el pelo suelto como le gustaba a mi padre, y usaba el collar de perlas que hacia juego con los pendientes, regalo de mi padre.
Me tomo del brazo y me condujo hasta uno de los sillones que adornaban el salón. Enseguida me presento a una mujer muy delgada que estaba abanicándose enérgicamente, su cara estaba colorada y fruncía el seño.
-Lucrecia, le presento a mi hija, Guadalupe Noemí Sevilla.
Me miro de arriba a bajo con ojo crítico y luego con una inclinación de cabeza me saludo.
- Buenas noches señorita Sevilla un gusto conocerla- dijo muy seriamente.
-Buenas noches señora.
- Señorita querida, soy señorita y a mucha honra.
-Disculpe señorita- me apresure a corregir. Que horror! Mi primera metedura de pata y no llevaba ni media hora de fiesta.
-La felicito doña Carmen- dijo mirando a mi madre- la fiesta es un éxito, y su hija es muy bonita, no dudo que pronto habrá boda.
Ahí estaba otra vez ese comentario, me daba nauseas el solo hecho de imaginármelo.
- OH bueno creo que para eso hay tiempo, yo solo quiero que mi Lupe se divierta esta noche.
Mi madre sabia los planes que yo tenia, jamás le oculte nada, era mi confidente, lejos estaba mi padre de saberlo, si se hubiera enterado de que no pensaba casarme me hubiera soltado uno de sus conocidos sermones acerca del deber de toda mujer de alcurnia, establecerse y procurar herederos, como si fuese un animal de raza para cruzar. Que horrendo!!
Doña Lucrecia se le quedo mirando a mi madre como si hubiese blasfemado  contra la mismísima Catedral.
-Oh mire ahí esta Doña Lavinia Funes, con su permiso- dijo mi madre y acto seguido salimos de allí a toda prisa.
-Mama por favor me lo prometiste nada de presiones esta noche con las de papa ya tengo suficiente- le dije a mi madre quejándome.
- Claro que no mi amor sabes perfectamente  que yo menos que nadie quiero verte casada con tan pocos años- y dicho esto me dio un apretoncito cariñoso en las manos.
-Si pero papa no piensa igual.
-A tu papa dejamelo a mi, vos disfruta de la fiesta que es en tu honor. Cuantas veces se cumplen 18 años?
Mi madre había convencido a mi padre de posponer unos años mi presentación aduciendo que era muy joven para entrar en el mercado matrimonial y mi padre como siempre había accedido, al hacer memoria creo que jamás le negó nada, la amaba demasiado.
-Por suerte una sola vez en la vida!
-Querida no podes ser tan seria yo a tu edad era el alma de la fiesta.
Mire a mi madre sin creerle del todo, me costaba imaginar que esa mujer tan recatada y delicada hubiese sido una jovencita tan entusiasta.
-¿Qué, no me crees?
- La verdad? Me cuesta creerte.
-Amor, las apariencias engañas- me dijo con un brillo especial en sus ojos.
Siguió presentándome una serie de personas que jamás había visto en mi vida.
-Sra. Funes, buenas noches, como esta? – saludo mi madre a una mujer de mediana edad ataviada de manera exquisita.
-Buenas noches Doña Sevilla, oh realmente es una fiesta maravillosa! – contesto mientras tomaba a mi madre de la mano, en uno de sus dedos lucía un enorme anillo de diamantes que hacia juego con los pendientes y el collar. El vestido de encaje y muselina era de un suave tono celeste, ribeteado con más encaje blanco, era muy bonita.
-Le presento a mi hija Guadalupe.
-Es un placer conocerla jovencita!- me dijo con entusiasmo.
-El placer es mío. – le conteste con una leve reverencia.
-Tengo que felicitarla doña Carmen, me permite llamarla así?.
-Si por supuesto!
-El salón es una belleza, pero la hermosura de su hija no tiene igual!
-Muchas gracias, estoy muy orgullosa de ella! – contesto mi madre exultante mientras me miraba.
-Oh mama y yo estoy orgullosa de vos. – le dije
-Me alegro de ver que hay familias realmente unidas! – comento doña Lavinia Funes cariñosamente.
-Ejem!, disculpen la intromisión pero quería preguntarle a la señorita Sevilla si me permite este baile. – pregunto una voz tímidamente interrumpiendo la conversación.
Era un joven que me había estado mirando desde el otro extremo del salón.
-Buenas noches, mejor me presento – prosiguió con torpeza – mi nombre es Darío Méndez señora Sevilla y me gustaría bailar con su hija si me lo permite?- pregunto con una reverencia.
-Buenas noches Darío, claro que podes, y decime donde está tu madre? – pregunto mientras buscaba con la mirada.
-La conoce?! – pregunto asombrado.
-Claro que la conozco! Tu madre me fue presentada el domingo después de la misa del padre Daniel.
-Oh bueno en ese caso mi madre está ahí – dijo señalando un grupo de damas que charlaba animadamente.
-Bueno entonces si me disculpa señora Funes coy a saludar al resto de los invitados.
-Vaya tranquila más tarde volvemos a charlar!
-Los dejo, que se diviertan! – nos dijo y dicho esto salió a toda prisa.
Nos quedamos los dos un tanto incomodos al no tener que decir. El joven se retorcía las manos con nerviosismo y se secaba el sudor con un gran pañuelo de lino.
-Vamos? – le propuse señalando las demás parejas que ya se preparaban para bailar.
-Si claro, por supuesto! – dijo colorado.
-Con su permiso señora – le dije a nuestra invitada.
-Vayan jovencitos y diviértanse!
 Después de un rato de haber estado en compañía de Darío estaba mortalmente aburrida, no me culpen! El joven no pronuncio ni pizca de palabra mientras estuvimos bailando! Después de terminar se escabullo tan rápido como apareció, así que me quede sola en medio del salón.
 Y al parecer era tan evidente mi aburrimiento  que mi madre me comento:
- mira ahí esta Mónica Por que no vas a saludarla?-y me dio un empujoncito en la espalda.
Mónica estaba colorada como un tomate y miraba a un joven de manera insistente ubicado al otro extremo del salón mientras se abanicaba.
-A quien miras con tanto disimulo?- le pregunte riéndome.
- Tanto se nota? Hace un buen rato que estoy tratando de captar su atención pero no pasa nada, como estas? Que tal lo estas pasando?
-Una solterona me soltó un sermón, el caballero que esta ahí- le dije señalando a un hombre con un llamativo traje amarillo- me pego un pisotón y la Sr. Toledo me tuvo una hora hablándome de las diferentes maneras de bordar flores en una almohadón, un joven me invito a bailar y no fue capaz de hablar ni dos palabras, la única buena compañía fue la señora Funes pero no duro demasiado, fuera de eso creo que bastante bien.
-Hay Lupe, me encanta tu sarcasmo, te extrañaba – me dijo Mónica dándome  un abrazo cariñoso.
-Yo también te extrañaba, unos días más y hubiese ido yo misma a buscarte.
-bueno no habrás pensado que me iba a perder tu presentación?.
-Claro que no. Me encanta tu vestido. – le dije admirando el traje color ciruela con ribetes de encaje.
-Te gusta? Me lo trajo Pablo de Francia – contesto revoloteando la falta del vestido para que pudiera admirarlo mejor -Te diste cuenta quien te esta mirando? – me pregunto detrás de su abanico.
-No, quien? – pregunte mientras miraba entre la gente sin mucho disimulo.
-Ricardo Castro, el contador de tu padre.
La mire con una mueca de desagrado y empezamos a reír.
-Ese señor podría ser mi abuelo!
-Si, tiene todos los años encima!
-Podríamos presentárselo a doña Lucrecia- le dije entre carcajadas.
-Hay no pobre hombre!
-Lo mas probable es que si lo intentamos saldrá corriendo!!
-Quien? Doña Lucrecia o don Ricardo?!
- Ambos!!
 Nos desternillábamos de la risa imaginándonos la cara que pondría la Srta. Lucrecia si le presentáramos al Sr. Castro.
-Se puede saber de que se ríen  tanto? O es que la fiesta esta de este lado del salón?
Me di vuelta para ver quien nos estaba interrumpiendo.
-Pablo! Que alegría verte! Cuando llegaste?
Pablo era el hermano mayor de Mónica. Había estado ausente por tres meses a causa de su viaje a Italia,  la familia Martini tenía viñedos en su tierra ancestral y Pablo viajaba con su padre algunas veces al año para atender el negocio familiar.
-Esta mañana- me dijo con un bostezo. Y de que o de quien se reían?
-De la Srta. Lucrecia y Don Castro- respondió Mónica – te extrañe hermanito.
- yo también “Moni”
-Pablo ¡ sabes que detesto ese sobrenombre!!-le dijo mas divertida que disgustada. Soy la Srta. Mónica Martini.
-Si claro!! Para mí siempre serás Moni.
-No tenes remedio!!- dijo Mónica mientras le daba con el abanico en el brazo.
-Bueno y cuales son los últimos chimentos de la sociedad de Buenos Aires? Quien se caso? Quien enviudo? O mejor quien se fugo con quien. No; olvídense que les pregunte eso.
-Lupe contale vos que tenes esa sirvienta que no se pierde nada de lo que pasa en esta ciudad.
-Berta no es ninguna chismosa!! Le gusta estar bien informada nada más!! – le dije entre risas.
Los dos me miraban atentamente, suspire exageradamente y les conté lo que yo sabia.
-La Srta.  Elvira Barrionuevo se caso con el Sr. Smith, se acuerdan?, el ingles que llego el año pasado.
-Si, el tímido de  orejas grandes ?!!- pregunto Mónica con los ojos grandotes.
-Mónica!! Que cabeza la tuya, conozco al Sr. Smith es un hombre muy bueno y bastante acaudalado, la Srta. Barrionuevo tiene mucha suerte- respondió Pablo seriamente
-Tenes razón, pero no me imagino como van a hacer para comunicarse, imagínate!! Ese hombre no tiene idea como se habla nuestro idioma!. Pobre Elvira.
-Bueno, que mas hay Lupe?
-Don Franco Bertoglio fue sorprendido con una de sus sirvientas en la cama por su esposa!-dije bajando la voz para que nadie me escuchara.
-Lupe!! Mujer, de donde sacas eso, no es un comentario para una señorita de tu posición.
-Hay Pablo, no seas tan fruncido ya no somos unas nenas, tenemos conocimiento de esas cosas, además vos preguntaste.
Mientras yo le respondía Pablo miraba a Mónica de manera sospechosa.
-A mi no me mires de esa manera la que esta hablando es ella, yo no tengo nada que ver!!- se apresuro a defenderse mi amiga.
-Más les vale que no anden husmeando por ahí de esos temas. Saben perfectamente como terminan estos asuntos, ustedes son señoritas respetables, ni siquiera piensen en ello.
Como los ánimos se estaban caldeando ( Mónica estaba a punto de saltarle a la yugular )– cambie de conversación.
-Pablo-le dije de manera melosa- me trajiste lo que te pedí?
-Si, lo tengo en casa, mañana voy a saludar a tus padres y te lo doy.
-Gracias, sos el mejor amigo del mundo!- le dije dándole un sonoro beso en la mejilla.
-Esta bien, creo que voy a ir a dar una vuelta por ahí, a ver a quien encuentro para conversar un rato más. Procuren comportarse- dijo seriamente y se fue.
-Como se te ocurre hablar de algo así, sabes que mi hermano es un pesado, casi se nos arma la grande- me reprocho Mónica.- Lo único que falta! que ahora no nos deje en paz ni un segundo, va a insistir en acompañarnos a todas las fiestas y no voy a poder conocer al Sr. Misterioso.- se lamento.
-Vos quedate tranquila al Sr. Misterioso te lo presento yo.
- Y como vas a hacer?
- no se, ya se me va a ocurrir algo, por el momento quisiera tomar algo fresco, vamos?.
- Anda vos, enseguida te alcanzo, voy al tocador y vuelvo.
Hacia tanto calor que decidí salir a tomar mi refresco a la galería. Seis grandes columnas en arco bordeaban la extensa galería de mi casa.
La noche afuera estaba más fresca, soplaba una leve brisa marina, enseguida me sentí mejor. El perfume a lavandas y Fresia del jardín inundaban todo el lugar relajando mis sentidos.
-Que hace una dama tan hermosa sola en este patio?- pregunto una voz profunda.
Gire para ver quien había sido, y allí estaba él, era el hombre mas apuesto que mis ojos hubiesen visto alguna vez. Se me acerco y tuve que levantar mi cabeza para poder mirarlo a los ojos.
-Me presento, soy Lorenzo Campos, amigo de su padre, usted debe ser la Srta. Guadalupe, si mal no recuerdo su padre le llama Lupe, no?- y acto seguido tomo mi mano y me beso.
Fue un suave y gentil beso, mas bien un roce sutil, pero que me dejo un leve cosquilleo en la piel y un tanto aturdida, lo reconozco.
- Un.. Un gusto Sr. Campos- dije entre tartamudeos y agradecí al cielo que las luces eran tenues y no podía ver el rubor en mis mejillas.
-Creo que la sorprendí, discúlpeme Srta. Lupe, a veces soy un tanto impulsivo. Sucede que la vi y no pude evitar el acercarme, su padre me ha hablado mucho de usted y quería conocerla, si le molesto me voy- dijo serio,  sus ojos negros me miraban profundamente.
Otra vez quede aturdida, que espanto! iba a creer que yo era una semerenda idiota, pero es que esos ojos eran realmente hipnotizadores.
Carraspee para aclarar la voz.
- No, por supuesto que no me molesta Sr., quédese por favor no he tenido ni una sola conversación interesante en toda la noche. – Salvo con Mónica claro está, pero eso no se lo iba a decir!
- En ese caso me quedare con mucho gusto. – me contesto sonriendo.
Su sonrisa era maravillosa, debo decir que todo en él era maravilloso.
- Y dígame Lupe, me permite llamarla así?
- Por supuesto.
- Que se siente ser el centro de atención en una fiesta tan elegante.
- Supongo que lo mismo que se siente estar sentado ante un juez- exprese resueltamente.
- Tan terrible es? Creí que lo estaba disfrutando, la vi riendo con su amiga y pensé que se estaba divirtiendo.
- Digamos que el hecho de ser observada por tantas señoras y sus hijos no es mi idea de diversión, pero tampoco puedo decir que es un suplicio, tiene usted razón, sacando el hecho de que me siento como un animal de exposición, el resto esta perfecto.
- Por que un animal de exposición, si me permite preguntar?.
- Porque así es como me siento, se supone que esta noche escoja un marido.
-No me diga que su padre quiere casarla tan joven!?- pregunto entre divertido y  asombrado.
- Pues le digo que si, guarda las esperanzas de que  escoja algún jovencito mimado  esta noche, pero creo que no lo va a lograr, tengo muy en claro lo que quiero para mi vida, y los planes de mi padre no entran en ellos- de pronto me di cuenta que ese hombre era amigo de mi padre y un verdadero desconocido para mi.
- Por favor, no le vaya a decir nada a mi padre!, creo que  hable demasiado, con su permiso- y amague pare salir corriendo de allí. Pero Lorenzo me retuvo.
- No se preocupe, su secreto esta bien guardado, además no estoy de acuerdo con Alberto. – dijo de forma enigmática.
Mi curiosidad pudo más así que pregunte.
- A no?.
-No
- Y se puede saber por qué? - Su rostro estaba a escasos centímetros del mío.
- Porque usted mi querida cuando se case lo va a hacer conmigo, usted será mi  esposa y solamente mía.- y acto seguido me beso, debo decir que no en la mano sino en los labios y fue maravilloso.
Por un momento pensé que estaba soñando.
Quede absolutamente estupefacta. Que hombre tan extraño!! Recién lo conocía ¿como podía hacer semejante afirmación? ni que digamos del beso. Pero allí estaba yo en los brazos de un desconocido, experimentando cosas que jamás había sentido y sintiéndome flotar.
-Ejem!-se oyó a mis espaldas.
Lorenzo, me soltó de malas ganas con un evidente fastidio por la interrupción.
-Me perdí de algo?- pregunto Mónica muy asombrada.
-Mo..Mónica-dije vacilante- te presento al Sr. Lorenzo Campos, es amigo de mi padre.
- Un gusto señorita Mónica, es un placer conocerla- dijo galantemente.
Mónica, que no era ninguna tonta, lo miro con suspicacia.
-Igualmente Sr. Campos, debo suponer que ya se conocían?
-No.
-Y entonces ¿Cómo es esto de..?- sus manos iban de Lorenzo a mi y viceversa.
-Sucede que la señorita Lupe será mi esposa muy pronto.
Mónica abrió lo ojos asombrada.
-Que?!! Discúlpeme un momento- dijo tironeando de mi bruscamente y saliendo de ahí.
- Se volvió loco?!! Quien es? De donde salio?.
-Se llama Lorenzo, creo que es el medico que hablaba la otra noche mi padre, te acordas? El que le escribe de Mendoza? Es amigo de papa.
-Y cuantos años tiene?
-No lo se- y comencé a enojarme.-  bueno pero que te pasa, Mónica!!, tampoco es para tanto!, solo me beso y tengo que decirte que me encanto.
-Es un completo desconocido! Y como es eso de que vas a casarte con el.?!
-Bueno eso es un disparate, no se de donde lo saco!!
-Esto va a terminar mal, muy mal, cuando se entere tu padre va a poner el grito en el cielo.!
-Si vamos al caso el quería que encontrara esposo esta noche, no? Creo que entre todos los niños de mama que hay aquí, este hombre es mi mejor opción, no te parece?
Lorenzo estaba parado de brazos cruzados un tanto divertido mirándonos como discutíamos, estaba pasándoselo en grande..
-Esta todo bien por aquí?
-Si por supuesto- conteste sacudiéndome el vestido, es que tenía que hacer algo con mis manos si no quería zarandear a Mónica de pura impotencia.
-La veré mañana entonces Lupe, Srta. Mónica buenas noches.
-Espere! No se vaya-me apresure a pedirle.
-Mañana hablaremos Lupe, no se preocupe tendrá noticias de mi, Buenas noches
- Buenas noches-respondimos ambas.
Quisiera explicar como me sentía en ese momento, entre avergonzada por haber caído tan fácilmente en brazos de un completo extraño y maravillado por la profundidad de sensaciones maravillosas que sentía. De algo estaba segura, Lorenzo en cuestión de minutos había calado hondo en mis pensamientos.
-Que vas a hacer ahora?
-Voy a dejar que el destino siga su curso- conteste con una sonrisa observando por donde había salido Lorenzo.
Mónica me miro como si hubiese perdido la cabeza, y en cierto sentido así había sido.
 
 
 
 
                                       
                              


Última edición por Betsy Abraham el Miér Sep 04, 2013 4:33 am, editado 13 veces
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Cap 1

Mensaje  lulueme el Mar Ago 06, 2013 7:16 am

Betsy, ¡¡ extraordinario ¡¡ 
Me ha gustado muchísimo, como lo cuentas, como lo describes, es perfecto.
Espero que el II capítulo lo tengas ya preparado.
avatar
lulueme
Empece charlando y Acabe Cotorreando

Femenino Mensajes : 247
Fecha de inscripción : 17/03/2013
Edad : 52
Localización : Madrid
Empleo /Ocio : Administrativo
Humor : variable como buen geminis

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Eros Quinbara el Jue Ago 08, 2013 12:46 pm

Hola! La historia me ha gustado bastante, pero permíteme darte un consejo de estilo: en ocasiones haces acotaciones con exclamación de la voz de la narradora que quizá sean demasiado coloquiales para el texto, o al menos en la forma que aparecen.
No obstante espero leer el siguiente capítulo Wink
avatar
Eros Quinbara
Principiante

Femenino Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 03/04/2013

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Betsy Abraham el Vie Ago 09, 2013 6:25 am

Hola Eros, quizás tengas razón pero permiteme explicarte que la época en la que esta ambientada la novela amerita hablar de una manera como voz decís coloquial. Ademas es una novela argentina y nosotros hablamos d esa manera. Quise hacerlo así, como hablamos aquí, y no usar el tu sino el vos y todo lo que conlleva eso. Pero gracias por tu critica.
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS CAP2

Mensaje  Betsy Abraham el Vie Ago 09, 2013 6:29 am

CAPITULO II
 
La fiesta siguió unas horas mas, para entonces ya estaba agotada, los pies me dolían y la cabeza me punzaba terriblemente, no podía sacar de mis pensamientos a Lorenzo, que hombre más complejo!, sentía curiosidad por lo que haría al día siguiente? Hablaría con mi padre? Como lo tomaría él? Y mi madre se iba a caer de espalda.
Tuve que aguantar hasta el final ya que era la agasajada, mi padre no me hubiese dejado excusarme, así que hice acopio hasta que todo termino.
Cuando el ultimo invitado se hubo retirado pude ir a mi dormitorio, Mónica me había prometido ir a la Plaza de la Victoria al día siguiente así podíamos hablar tranquilamente sobre Lorenzo y el joven que le había atraído esa noche, no conocíamos su nombre, así que tendríamos que hacer algunas averiguaciones.
 
                                 -----------------------------------------------
 
Estaba cepillándome el pelo cuando mi madre entro. Se veía agotada, el vestido arrugado daba cuenta de la atareada noche que había tenido que pasar yendo y viniendo con cada uno de los invitados, cuidadosa en el más mínimo detalle, se había preocupado de que cada uno de ello tuviese todo lo que necesitara, así era mi madre, la anfitriona perfecta.
-Puedo pasar?
-si mama.
-Casi  que no pude estar con vos esta noche, como te sentiste? Te gusto? – sus ojos cansados me miraban con ternura.
- Si, la fiesta estuvo muy bien, no tuve oportunidad de agradecértelo te quiero mama!! Gracias por todo! – le dije y me hundí en un abrazo.
Me acomode frente al gran  espejo de plata y comenzó a cepillarme lentamente el pelo, me sentía adormecida.
-Querida niña, me hace muy feliz verte contenta, sos lo más importante para mí, te amo.
- yo también mama – le dije entre bostezos.
Nos quedamos en silencio un momento, la brisa entraba por uno de los amplios ventanales de mi habitación, se sentía el perfume del jazmín que trepaba por las paredes hasta llegar a mi balcón, el suave movimiento de las cortinas de encaje se reflejaban en el espejo.
-La Sra. Méndez nos invito a tomar el te a su casa mañana, que te parece si me acompañas?
Fue un tanto extraña la forma de preguntar, la mire de forma sospechosa.
- No será esa señora la madre de ese joven que me siguió por todo el salón durante toda la noche? Uf!! Tuve con concederle un baile para que me dejara tranquila, ni siquiera me hablo dos palabras seguidas!  Fue un fastidio no sabíamos como perderlo, hasta que Mónica decidió presentarle a la Srta. Bustamante y santo remedio, quedaron los dos absolutamente encantados. Como se llamaba? Se me olvido su nombre.
-Creo que te referís a Darío no? – dijo con una amplia sonrisa.
-Creo que ese era su nombre, no sé qué te causa tanta gracia, fue un verdadero suplicio!.
-son nuevos en la ciudad, es gente muy buena, los invite porque están muy solos, ya sabes como es la sociedad aquí, de otra manera nunca hubiesen sido bien recibidos. – Comento mi madre con pesar – además Darío fue muy amable y educado.
- Si, lo se, esa señora tiene que estar muy agradecida con vos, pero esta invitación no tiene nada que ver con ese joven cierto?
-Claro que no! Solo es por motivos sociales Lupe nada mas, la Sra. Méndez es viuda y aquí no tiene amistades, quiero hacerle saber que puede contar conmigo para lo que sea, pobre mujer!- dijo suspirando.
-Bueno si es así te acompaño.
- Bueno entonces te dejo así te acostas. Hasta mañana amor- y se despidió con un beso.
-Mama-dije un tanto cohibida antes de que traspasara la puerta.
-Si amor? – su mano descansaba en el pomo de la puerta.
-Quien era ese hombre que hablaba con papa esta noche?
-No lo se hija, cual de todos?
Vacile antes de contestar.
-El hombre alto de cabellos y ojos negros, el que estaba bien vestido, tenia aire de no se, de autoridad creo yo.- explique un tanto avergonzada.
Mi madre pareció concentrada en recordar a quien me refería su ceño fruncido denotaba concentración.
-Te referís al Sr.  Monterrey?
-No, creo que no era ese.- intente describirlo mejor pero sentí vergüenza así que desistí de preguntar.
-No importa mama, no es de mucho interés, solo sentía curiosidad.
-Entonces buenas noches amor- dijo mi madre entre bostezos.
-Buenas noches mama.
 
 
                                            ---------------------------------------------
 
La fina porcelana tintineaba en mis manos, nos hallábamos en casa de nuestra anfitriona, repantigadas en unos cómodos sillones de terciopelo, la estancia era grande y confortable, un agradable aroma a rosas recién cortadas inundaban el salón.
-Azúcar?-pregunto Doña Patricia Méndez sosteniendo un  terrón con una pequeña pinza- Debo disculparme por la atención, Anita tuvo que viajar, su madre enfermo repentinamente y me pidió permiso para ir, la pobre estaba muy angustiada.-comento mientras le servia a mi madre y a mi.
-Gracias, no se preocupe es bueno saber que hay gente que comprende y trata bien a su servicio no sucede así en todas las casas. Y dígame Doña Patricia- contesto mi madre mientras revolvía lentamente -como están adaptándose a Buenos Aires?.
-Bastante bien diría yo, Darío comenzó a trabajar de secretario con un abogado.
-Y usted? Como se siente?-insistió mama.
-Ah!!-Suspiro Doña Patricia- Yo estoy acostumbrándome a la ausencia de mi esposo, cambiar de aire me ha hecho muy bien, aquí recibo invitaciones e invitados, en Villa Mercedes digamos que no tenia tantos conocido.
-A de haber sido duro para usted llevar sola la estancia durante tanto tiempo.
Doña Patricia hacia un año y medio que había enviudado, aconsejada por su contador ella y su hijo habían tomado las riendas de la estancia “la Chiquita” pero resulto ser mucho trabajo y al no estar acostumbrada ni ella ni su hijo a tales rudimentos decidió vender todo y venir a vivir a la ciudad.
-Al principio creí que con la ayuda de Juan, nuestro capataz, no iba a ser tan difícil, pero Ricardo era el que tomaba las desiciones mas importante, era muy inteligente para los negocios y  resulto que Juan y yo no lo fuimos lo suficiente, así que ya me ve, aquí estoy  hecha una citadina- comento entre risas- De todas  maneras quedamos muy bien acomodados, la estancia se vendió en muy buen precio.
-Bueno, es una alegría tenerla aquí Doña Patricia, ya va a ver como de a poco se van acomodando las cosas- Contesto mi madre tomándola de la mano.
Ese gesto hizo que a Doña Patricia se le llenasen los ojos de lágrimas.
-Pero bueno! Me e vuelto una llorona!-le dijo a mi madre.
Al parecer yo había quedado fuera de la conversación lo cual me dejo tiempo para pensar en Lorenzo. Qué hombre más extraño! Guapo pero extraño, de donde habrá sacado que yo iba a ser su esposa? No se le propone matrimonio a una desconocida así como así, no?
Me dijo que nos veríamos hoy, habrá ido a casa?.
-Srta. Lupe, le gusto su presentación?-me pregunto amablemente nuestra anfitriona.
-Si Sra. estuvo muy bien.
-Conoció a alguien interesante?
Al recordar el beso de Lorenzo me ruborice visiblemente.
-Ah!! Parece que si?-pregunto divertida.
Mi madre me miraba tratando de adivinar quien era así que me apresure a sacarla de su error, no fuera a ser que se acordara de él.
-No! Esta usted equivocada Sra., no conocí a nadie interesante.
-Bueno no hay que apresurarse en estas cosas, una no se casa todos los años, cuando escoja querida hágalo bien, porque no hay vuelta atrás.
-Lupe tiene otros planes, no es que haya descartado el matrimonio pero si tiene otras prioridades.-contesto mi madre.
-A si? Y cuales?.
-Pienso escribir cuentos para niños, me gustaría poder publicar, ese ha sido mi sueño desde niña.-dije con entusiasmo.
-Entonces buena suerte, es una alegría ver que las mujeres de a poco se van independizando, eso de crecer con el matrimonio solamente como único propósito en la vida es deprimente, tanta inteligencia desperdiciada!!, no le parece Doña Carmen?
-Estoy de acuerdo con usted, no solamente servimos para bordar o llevar una casa a delante, considero que estamos preparadas para mucho más, y mi Lupe lo va a demostrar-comento orgullosamente.
-Que cosa va a demostrar la Srta. Lupe?-pregunto una voz desde la puerta.
-Darío!! Hijo ven a saludar a mis invitadas.
- Sra. Carmen, Srta. Lupe, un gusto verlas nuevamente- dijo saludando con una leve inclinación- debo felicitarlas por la fiesta fue realmente estupenda.!
-Muchas gracias, me alegro que le haya gustado – contesto mi madre.
-Te quedas con nosotras? Maria preparo los bizcochos que tanto te gustan.
-No madre tengo trabajo que hacer, solo pase a saludar a nuestras invitadas. Sras un placer verlas nuevamente.-Saludo con otra inclinación-Madre te veré en la cena-dijo besándola en la frente.
-Que Joven tan encantador! La felicito- comento mi madre.
Doña Patricia se hincho de orgullo maternal.
-Si, es un gran hijo pero igualmente deben disculparlo, en estas últimas semanas a estado  un tanto ocupado-se disculpo.
-No se preocupe estamos acostumbradas al trajín de los hombres, ello van y vienen nunca se quedan quietos!-
La conversación se extendió un rato mas al parecer ninguna de las dos tenia mucho apuro, yo estaba muy nerviosa, quería saber si Lorenzo había ido a casa.
Nos despedimos de Doña Patricia entre promesas de volver a la semana siguiente.
El carruaje nos estaba esperando en la puerta, había empezado a llover insistentemente, así que nuestro chofer permanecía de pie junto a la puerta con un amplio paraguas abierto para que no nos mojáramos. Nos acomodamos una junto a la otra para darnos calor, en esa época del año el sol calentaba mucho, era de esperarse esa clase de lluvias, copiosas e insistentes. Las temperaturas descendían y refrescaba considerablemente, así que no nos sorprendimos tanto, por suerte el carruaje estaba bien equipado y pudimos envolvernos en una amplia manta.
 
  
Estábamos cenando en el comedor con mis padres, la comida estaba deliciosa como siempre, solo se escuchaba el sonido de los cubiertos al entrechocar. Nadie hablaba, cada cual estaba sumido en sus pensamientos.
-Que tal la visita a doña Méndez? – Quiso saber mi padre.
-Estuvo bien, la invite la próxima semana a cenar con nosotros – contesto mi madre.
-Y por qué la próxima semana y no está?
-Todavía tiene muchos asuntos que resolver, aún no ha terminado de organizar su casa.
-Papa?
-Si?.
-Como ha estado tu día? – la pregunta pareció extrañarle.
-Bien, por qué?
-Me preguntaba si no has tenido visita hoy? – le dije intentando sonar algo casual.
-No, nadie ha venido – me dijo seriamente – Porque Lupe, tenía que venir alguien en especial – pregunto con más interés.
-No nadie – le dije un poco desilusionada, mi madre me miraba con atención.
-Segura? No conociste a nadie la noche pasada.?
-No, bueno, si, conocí al joven Méndez, pero a nadie más  - mentí.
-Méndez? – pregunto mientras miraba a mi madre – hijo de la señora que visitaron esta tarde?
-Sí, Darío, un joven muy amable – comento mi madre.
-Que interesante! – contesto mi padre – y que te pareció? – Pregunto con más entusiasmo – por cierto a que se dedica? Es abogado, político? Tiene tierras? Alguna estancia por ahí? – dijo dirigiéndose a mi madre.
-No, es secretario de un abogado, empezó hace poco a trabajar en su estudio. – contesto sin importancia mi madre.
-Un secretario! – dijo mi padre alarmado – Lupe no creo que ese joven te convenga!.
-Hay no papa!, quédate tranquilo que no me interesa, pero no es por eso, simplemente no me interesa.
-Bueno menos mal! No te veo casada con un simple secretario! Tenés que aspirar más alto. Un abogado, un hacendado, alguien en la política, pero secretario, ya! Por favor!
Mi madre me miraba interrogándome con la mirada.
 
Esa noche luego de cenar me retire a mi habitación con una ligera desilusión Lorenzo no  había aparecido en toda la tarde ¡¡y yo que abrigaba esperanzas de volver a tener noticias de él!!. Con o sin proposición me interesaba volver a verlo, que extraño! Este hombre sí que había calado hondo en mí. No podía dejar de pensar en él.
Camine lentamente a mi habitación, los truenos retumbaban en el pasillo, la lluvia aun no había parado, esos días así me ponían un tanto melancólica así que sumida en mis pensamientos llegue a mi habitación, el frio había inundado toda la estancia, me apure a cerrar los ventanales. Corrí las sabanas de hilo y me acosté, me dormí profundamente.            
                                                                              
                                                  
                                              
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
                                              
 
 
                                        
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  fenrir_406 el Vie Ago 09, 2013 2:24 pm

ESPECTACULAR me encantaron los dos capítulos y quede con ganas de mas, sinceramente no me gustan mucho las historias de esa época pero la verdad es que me encantaron los personajes y el estilo con el que esta escrito ... noto una cierta influencia de algún autor que conozco pero aun no reconozco quien XD. Espero con ansias que sigas con la historia pues me ha gustado mucho, gracias por compartirla
avatar
fenrir_406
!!Tengo los dedos entumecidos¡¡ No paro

Masculino Mensajes : 443
Fecha de inscripción : 05/01/2013
Edad : 24
Localización : graneros-rancagua-chile
Empleo /Ocio : estudiante de lic. en cs. exactas
Humor : me rio con casi todo :D

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Heidy78 el Vie Ago 09, 2013 5:15 pm

Wow Betsy que buena historia y que bien contada esta!!!! Me encanta la manera coloquial con la que se expresan los personajes (Como con Megan Maxwell es lo que mas me gusta) porque son personajes autenticos de tu tierra...

Solo me queda pedirte que por favor no tardes mucho tiempo en seguir con la historia porque me dejaste picada con saber que paso con Lorenzo (que ya me gusto por atrevido que insisto que a mi lo que me gustan son los malos jajajajajajajajaja)

Y tambien felicitarte, aplaudirte y envidiarte por ese don que dios te dio ahhhh y la envidia es de la buena jajajajajajajajaj


    
avatar
Heidy78
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 5416
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Edad : 39
Localización : Guatemala
Empleo /Ocio : Finanzas
Humor : Depende... Pero casi siempre super feliz!!!

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS CAP 3

Mensaje  Betsy Abraham el Miér Ago 14, 2013 6:52 am

Gracias a todos por sus palabras cariñosas y de aliento, aqui les va el siguiente capitulo.

                                                               CAPITULO III
 
Los gritos me despertaron en la madrugada, no sabia bien que hora era, pero tampoco me importo mucho. Mi padre llamaba a Rubén desesperadamente, me envolví con lo que primero tome y corrí a la habitación de mis padres que estaba al otro extremo del pasillo lo mas rápido que pude, al principio no me di cuenta que pasaba, pero me extraño ver a mi madre tan dormida a pesar que mi padre seguía gritando, lo primero que me vino a la mente fue la idea de que ella tenia el sueño demasiado pesado, pero después me percate de que no se despertaba ni siquiera cuando mi padre la zamarreaba.
Rubén llego a la habitación vestido con su pijama y la bata desprendida.
-Sr. Alberto que paso!! –pregunto Rubén preocupado.
-Vaya a la casa del Doctor Campos y dígale que venga que es urgente! Apresúrese hombre!! No hay tiempo que perder, tome mi caballo y corra lo más rápido posible. No venga sin él.
-Si Sr.!!- Dijo Rubén y salio corriendo de la habitación.
 Había quedado paralizada en un extremo de la habitación sin entender muy bien que pasaba. Me aproxime a mi madre para despertarla, se me aflojaron las piernas al verla de cerca. Estaba muy pálida, sus labios entreabiertos le daban una expresión extraña, la toque para ver si se movía, estaba fría y su cuerpo estaba rígido.
Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, caí en la cuenta de que mi madre estaba muerta. Muerta? Imposible, pero si no hacia mucho que habíamos estado conversando. No podía ser, seguramente que era una pesadilla o una broma de mal gusto. Mire a mi padre que tenia su cara hundida entre sus manos y lloraba desconsoladamente y no pude contenerme mas.
Un gemido salio desde los profundo de mi garganta, ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué Señor? Pregunte en mi mente, ella es muy joven y ahora que voy a hacer?
-Carmen, Carmen!! – Repetía mi padre una y otra vez – no me dejes por favor, te amo!! – lloraba como un niño.
Fue un tanto extraño ver a ese hombre tan serio quebrarse de esa manera, me di cuenta hasta que punto la amaba, y desee en mi corazón algún día encontrar es clase de amor.
Unas manos grande me sacaron del lado de mi madre, yo estaba tan aturdida que no me di cuenta que el medico había llegado y el era quien me estaba hablando en ese momento.
-Berta por favor acompañe a la Srta. Lupe a su habitación, prepárele una taza de  te enseguida voy a darle algo para que pueda dormir.
Yo no quería salir de allí, quería ver que le hacia a mi madre, quizás despertaba y yo quería estar allí para abrazarla, pero mi padre me pidió que hiciera caso a ese hombre, así que mire a mi madre por ultima vez y Salí de allí.  
 
                                              ----------------------------------------
 
 
 
Me acosté a llorar, Berta me hablaba, pero sinceramente no la escuchaba, no podía, mi mente se negaba a funcionar. Él entro y ordeno a Berta que fuera por mas te. Se sentó en mi cama y me hablo.
-Lupe, necesito que tome esto, es laudano le va a ayudar a dormir, necesita descansar a sido una noche muy larga.
Yo seguía llorando, no podía entender que había pasado, me molestaba que ese extraño fuese testigo de tamaño acontecimientos familiar.
-Como esta mi madre?- pregunte de mala gana.
Sus ojos me miraron con profundo pesar. Y lo supe sin que me contestara. Es curioso como los ojos hablan de forma más elocuente que las palabras.
-No puedo creerlo, estuvimos hablando hasta hace unas horas, como puede ser?.
-El corazón es un tanto complicado, Carmen no sintió nada, murió mientras dormía.- lo dijo de tal manera que me llamo la atención.
Y me di cuenta que no era cualquier medico sino el amigo de mi padre por primera vez en esa noche comprendí que era Lorenzo a quien habían llamado. ¡Qué extraña  es la vida! Había ansiado profundamente verlo de nuevo a lo largo de ese día pero no en esas circunstancias.
 
Lentamente caí en un sueño profundo, ya no sentía dolor, solo la sensación de un adormecimiento que se apodero de mí.
Soñé con mi madre esa noche, me encontraba parada en un hermoso y extenso prado verde, el sol brillaba en el cielo celeste, no conocía el lugar nunca había estado allí, pero la sensación de familiaridad era abrumadora, la hierba me hacia cosquillas en los pies, la brisa calida  mecía mi pelo de un lado hacia el otro. Mi madre estaba en el otro extremo, lejos de mí. Levante mi mano para llamar su atención pero no me vio, quise gritar su nombre para que me oyera pero  mi voz se perdió ante tanta lejanía. Comencé a caminar hacia ella y mientras lo hacia ella se alejaba mas, entonces comencé a correr con desesperación queriendo acercarme pero mi madre cada vez estaba mas lejos. ¡Mama! Grite y extendí mi mano hacia ella,  de pronto un torbellino poderoso envolvió su cuerpo y desapareció.
Me desperté  con una congoja profunda en mi corazón comprendiendo por fin que nunca más la vería. Fue una terrible sensación de resignación, de no poder torcer el destino, de no poder cambiar las cosas, como si el control de mi vida y el de mis seres queridos se me escurriesen por  mis manos.
 
 
                              ------------------------------------------------
 
El día amaneció nublado y frió, como si la muerte de mi madre hubiese contagiado al tiempo de los sentimientos tristes de su partida. El carruaje fúnebre  desfilaba por la calle principal con una marcha lenta como si de esa forma pudiese retrasar lo inevitable, nos dirigíamos  al cementerio de la Recoleta, mi padre y yo abríamos el cortejo fúnebre, detrás marchaban todos los demás conocidos y amigos de la familia, ningún familiar, nadie de nuestra propia sangre nos acompañaba. Mi padre esa mañana había despachado una misiva a España para comunicar la muerte de mi madre a sus progenitores, eso me sorprendió, pues yo pensaba que el contacto con ellos se había cortado para siempre. Al siguiente mes nos enteraríamos que la única sobreviviente era mi abuela, la cual acongojada por la noticia enviaba el pedido desesperado de conocerá a su única descendiente, temerosa de su propia muerte.
Altos muros con troneras bordeaban el cementerio resguardando historias tristes y macabras como el reconocido caso de don Francisco Álvarez, su lapida rezaba “Don Francisco Álvarez Asesinado por sus amigos – 1828”, un acontecimiento terrible que durante mucho tiempo no pudo borrarse de la memoria de Buenos Aires.
Las puertas de hierro flanqueaban la entrada al cementerio, a un lado se erigía la capilla, nos detuvimos ahí un momento para elevar una oración luego el cortejo siguió por uno de los caminos principales hasta llegar al mausoleo familiar.
Mi padre lo había hecho construir unos meses antes pensando que era necesario que nuestra familia tuviese uno y había pagado un precio muy elevado, el mármol de un prístino blanco traído de Italia de un lugar remoto llamado Carrara revestía las paredes tanto del exterior como las del interior y una cúpula remataba al mismo dándole la apariencia de una construcción oriental.
De un riguroso traje negro pude vislumbrar parado entre el gentío a Lorenzo, mi mente evoco la única vez que pude hablar con el, parecía un recuerdo lejano, que curioso si había sido el día anterior.  La vida tiene giros inesperados ayer bailaba alegre segura de todos los que me rodeaban y en ese momento lloraba la ausencia de mi madre el ser mas importante para mi.
-Jehová es mi pastor, nada me faltara.-comenzó a decir el párroco frente a la tumba de mi madre, su voz fuerte y pausada  evocaba en mi aquellos cantos fúnebres de la antigüedad, en la que otras voces y en otras lenguas se expresaba el mismo sentimiento de perdida y desazón.
Al terminar el oficio Lorenzo se nos acerco. Su masculinidad sobresalía del resto, llamando la atención de los hombres pero sobre todo de las mujeres.
-Srta. Lupe, lo siento mucho, quería expresarle mi mas sentido pésame, Alberto en lo que pueda ayudarte sabes que podes contar conmigo.
-Gracias Lorenzo-dijo mi padre estrechándole la mano.
Sus ojos se posaran en mi expresando una infinita ternura, me sentí amada y consolada, que curioso, no? Ese hombre tan brusco e impulsivo que en un momento me reclamaba como suya sin ninguna explicación y sin conocerme, era capaz de hacerme sentir protegida con una sola mirada.  
 
Un sin fin de personas fueron acercándose a nosotros, expresando su pesar y sus condolencias.
Una mujer en particular me llamo la atención, estaba ataviada con un vestido sumamente escotado de un intenso color obispo, en lo alto de su rodete llevaba una plumas de pavo real que desentonaban de forma evidente, se acerco a mi padre para saludarlo, su perfume empalagoso apestaba. En su mano derecha llevaba un pañuelo de encaje simulando secar lágrimas que yo no podía ver por más que me esforzara.
-Don Alberto- dijo la mujer falsamente acongojada- lo siento muchísimo, vamos a extrañar a Doña Carmen, su muerte ha sido un golpe terrible para la sociedad porteña!. Lo que usted necesite, cualquier cosa, cuente conmigo para lo que sea soy su humilde servidora.
-Gracias Doña Felisa-contesto mi padre seriamente.
Y luego hizo una coqueta reverencia y se retiro.
-Quien es esa señora papa?
-Doña Felisa Ortiz viuda de Don Rodrigo Ortiz, una dama de las más encumbradas de nuestra sociedad Lupe, es un honor que haya venido al entierro de tu madre, no sabia que se conocían.
-yo tampoco, jamás la vi en nuestra casa -comente mirando por donde se había retirado “la señora”.
-Don Alberto, el carruaje esta listo, cuando usted ordene.
-Si claro Rubén, gracias.
-Vamos?
Seguí a mi padre a lo largo del trayecto sumida en un profundo silencio. El carruaje se bamboleaba suavemente adormeciendo mis sentidos, me quede dormida.
-Lupe-me llamo mi padre sacudiéndome-  ya llegamos despertate.
Berta estaba esperándonos con un te en la salita de estar, el sonido de la aldaba nos saco de nuestro silencio. Al momento tocaron a la puerta.
-Adelante-dijo mi padre
-Don Alberto, el Sr. Campos lo busca.
Mi corazón se paralizo, vendría a hablar sobre la supuesta proposición?, no lo creía posible, este no era un buen momento  seguramente era por otro asunto. 
-Hágalo pasar a la biblioteca y dígale que en un momento estoy con él.
-Si señor.
Pasaron los minutos y también las horas y ninguno de los dos  daban señales de salir  así que me retire a mi habitación a descansar hasta la cena intrigada por lo que se estuviese hablando allí dentro.
 
                                                   ----------------------------------------´
 
      
 
 Un mañana  baje a desayunar con mi padre, tenia intención de preguntarle por Lorenzo, pero Berta me informo que  había salido muy temprano no había dicho a donde ni tampoco si venia a almorzar, se me ocurrió llamar a Mónica para que me hiciera compañía, no quería pasar el día sola, la ausencia de mi madre se podía sentir en toda la casa, no podía dejar de pensar en la ultima conversación que habíamos tenido. Esa noche que volvimos de doña Patricia me dijo “te amo hija”, esa noche me prometí contarle lo de Lorenzo al día siguiente pero no pude hacerlo.
 
La aldaba sonó mientras estaba leyendo en la salita.
-Con su permiso Srta. Lupe, la Srta. Martíni llego, la hago pasar?
-Si Lucia, que pase.
-Que bueno verte de nuevo, no soporto estar sola.-le dije con alivio cuando entro.
-me a legro que me hayas mandado a llamar si no lo hubieras hecha habría venido lo mismo, no soporto pensar que estas sola en esta casa, estaba ideando una excusa para poder venir cuando llego tu recado, mi madre no tuvo problema, Salí inmediatamente.
-Y Jacinta?-Jacinta era su doncella, la acompañaba a todos lados, no era bien visto que una mujer soltera en edad casadera anduviera sola por las calles de Buenos Aires, en mi opinión era innecesario, si los hombre podían hacerlo no veía la razón de no poder nosotras, pero en fin así eran las reglas y no quedaba otra, al menos por ahora había que conformarse.
-Se fue a la cocina a comentar los últimos chimentos. Y vos como te sentís?- pregunto suspirando preocupada.
-Por momentos bien y por momentos mal, no se si algún día vuelva a ser como antes, mi madre era todo para mi, la extraño muchísimo- mis lagrimas bañaban mis mejillas sin poder contenerlas.
Mónica me abrazo y permanecimos así por un largo rato. Golpearon a la puerta, era Berta avisándome que la comida estaba lista.
 
- Vamos? Berta ha hecho pastel de carne y si no lo probamos se va a ofender-le dije con una leve sonrisa.
- Pues entonces que no se ofenda!-me contesto tomándome del brazo.
Berta se había superado el almuerzo estaba realmente estupendo, de postre había preparado compota de manzanas bañadas en natilla, charlamos un buen rato, quiso saber sobre Lorenzo, desde la fiesta no había vuelto  a hablar con el, así que no había mucho para contar solo el hecho de que había estado hablando con mi padre algunas noches atrás. Luego de una pequeña siesta que tomamos, decidimos salir a dar un paseo por la Plaza, Jacinta caminaba algunos pasos mas atrás para darnos un poco de intimidad nuestra charla, el sol de finales de febrero brillaba en todo su esplendor, aun hacia calor en la ciudad, la brisa traía consigo un poco de alivio a tanto calor.
Buscamos un lugar para sentarnos un momento.
-Que pensas hacer con Lorenzo? De verdad te gustaría casarte con él?-me pregunto Mónica con una nota de  curiosidad.
-Es un hombre interesante, me gusta, hace que mi corazón se acelere, nunca había sentido nada parecido.
-Pero si nunca has tenido un pretendiente, como vas a saber lo que se siente? Además creo que es muy extraño, yo diría un hombre peligroso y posesivo. Vos no te diste cuenta, pero el día de tu presentación lo vi como te miraba, parecía como si te fuera a absorber como si le pertenecieras en cuerpo y alma, me dio escalofríos.-dijo estremeciéndose.
-En eso reside su atractivo, el me ha hecho sentir cosas que jamás imagine que sentiría, me hizo sentir mujer! Los jóvenes que se me acercan son niños haciéndome sentir la hermana mayor, pero con el, con el…..-no supe como describirle lo que sentía cuando estaba con el, no encontraba las palabras adecuadas para describir la atracción que ejercía en mi.
Mónica suspiro y cuando hablo su comentario me sorprendió.
.No quiero que salgas lastimada, nosotras Lupe no conocemos la naturaleza de lo hombres, él en cambio parece tener toda la experiencia del mundo y eso es algo peligroso. He escuchado comentarios acerca de él – comento preocupada.
-Que has escuchado?
-Anabella Quiroga estuvo tomando el te en mi casa la semana pasada y no se como pero de pronto la conversación giro en torno de Lorenzo-me quede en suspenso esperando que siguiera.
-Y?
-Parece ser que estuvo envuelto en alguna historia oscura con una mujer-
-Anabella Quiroga habla mal de todo el mundo-conteste con fastidio-y la mitad de sus historias son mentiras.
-Puede ser pero lo que nos contó sonaba a verdad.
-A ver que te contó?- ya me estaba cansando.
-No te enojes conmigo, sabes que yo te quiero y lo últimos que me gustaría  es verte llorando por un hombre que no vale la pena o lo que es peor que salieras lastimada- contesto con los brazos en jarra.
-Bueno y que te contaron?
-Al parecer Lorenzo se vino a Buenos Aires no a visitar a su hermana sino por una investigación sobre la muerte de una joven mendocina en circunstancias sospechosas, la última persona que la vio con vida fue Lorenzo.
-Eso es todo?-le pregunte de brazos cruzados.
-No te parece suficiente?!
-A decir verdad, no.
-Bueno , no digas que no te lo advertí!-me dijo zanjando la cuestión.
 
 
                                              
 
                                           
 
 
        
 
 
 
 
 
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Heidy78 el Miér Ago 14, 2013 7:13 am


Perooooooooooo por que me dejas así mujer!!!!!jajajajajaja solo me queda decirte que cada vez me gusta mas la historia, felicitaciones!!!!


Y por favor no tardes muchooooooooo
 
avatar
Heidy78
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 5416
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Edad : 39
Localización : Guatemala
Empleo /Ocio : Finanzas
Humor : Depende... Pero casi siempre super feliz!!!

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS

Mensaje  Betsy Abraham el Jue Ago 15, 2013 7:20 am

Heidy aquí te van dos capítulos mas. Me alegra que te guste!!Embarassed Embarassed  
 
CAPITULO IV
 [b style="line-height: 150%;"] [/b]
-Esta guerra nos va a arruinar a todos, no entiendo a Mitre, mira que mandar a la fuerza a los hombres al frente de batalla, se dice que hasta esclavos a tenido que mandar porque no hay uno que este de acuerdo con esto- comento mi padre algo indignado.
-Si es cierto Don Alcides Galdame me contó que ha habido alzamientos en diferentes lugares del interior, la gente no quiere esta guerra- secundo el Sr. Gutiérrez.
Mariano Gutiérrez hombre conocedor del campo y socio de mi padre en algunos negocios se hallaba sentado a la mesa cenando con nosotros, su rostro mostraba una genuina preocupación por los acontecimientos en nuestro país.
 A partir de 1863 argentina se había aliado con el Imperio del Brasil y con Uruguay demostrando así su desacuerdo contra las acciones emprendidas por el Paraguay cuando Uruguay había sido invadido por un grupo de liberales uruguayos llamados los colorados comandado por el general Don Venancio Flores, buscaban derrocar al gobierno actual que tenia lineamientos federales. Paraguay había salido en su defensa declarándole la guerra a Brasil que también había intervenido en la guerra poniéndose de parte de los liberales.
En medio de todo ese caos Mitre se había declarado neutral y cuando Paraguay pidió autorización para pasar por Corrientes con sus tropas nuestro presidente no se lo concedió. Esto provoco que López nos declarara la guerra también. Fue así como de forma abrupta y sin tanta publicidad al principio nos vimos envueltos en una sangrienta lucha de poderes, fue un tiempo de engaños y provocaciones sin sentido.
-Cambiando de tema-comento mi padre dirigiéndose a mi- este fin de semana estamos invitados a la velada que organiza Doña Felisa, me gustaría que fueras  a la boutique de mademoiselle Amelia y elijas algo para ponerte, procura que sea conservador y tene cuidado del color  que escojas que no sea demasiado llamativo, no quiero que la gente piense que no respetamos la memoria de tu madre.
Había pasado seis meses desde que mama muriera y aun conservábamos el medio luto,  papa usaba ancha cinta negra en su brazo derecho y a mi se permitía ciertos colores en mi vestuario, las costumbres en mi hogar distaba mucho de las del resto de la sociedad pero a mi padre no le importaba el decía que el luto se llevaba en el corazón y que era algo privado no necesariamente ostensible, así que nuestra sociedad comenzó a mirarnos con malos ojos no así Doña Felisa que le había echado el ojo a mi padre hacia ya algunos meses y poco le importaba la memoria de mi madre.
- se que la sociedad no nos mira con buenos ojos ni que tampoco vamos a quedar fuera de las habladurías al asistir a este evento en particular, pero creo  que va siendo hora de que salgas un poco a divertirte y a mi también me vendría bien es lo que tu madre hubiese querido que prosigamos con nuestras vidas.
No supe muy bien como contestar así que solo asentí.
-Si papa.
De pronto me sentí realmente bien, quería ver nuevamente a Lorenzo me hacia mucha ilusión, solo lo había visto unas pocas veces y para mí no era suficiente, su ausencia y los intentos de persuasión de Mónica habían alimentado en mi el deseo de estar con el.
-si ya terminaste Mariano-dijo levantándose de la mesa-hay algunos asuntos que quiero hablar con vos en privado.
Don Gutiérrez que había quedado rezagado de la conversación se apresuro a contestar.
-Si por supuesto Alberto, con su permiso Srta. Lupe – saludo y salio apresurado para alcanzar a mi padre que ya iba saliendo del salón.
 
                                                  ------------------------------------
A la mañana siguiente mande una nota a Mónica pidiéndole que viniera a verme. A las diez en punto salimos juntas a comprar a lo de mademoiselle Amelie. Jacinta se habia quedado como siempre con Berta  y Lucia a cotillear dejándonos solas para andar libremente.
Caminamos por la calle de la Merced hasta San Miguel a media cuadra se alzaba una moderna boutique llamada “la Parisina”, el escaparate estaba repleto de sedas, muselinas, encajes y sombreros de todas las formas, colores y tamaños que una se pudiera imaginar, entramos entusiasmadas.
-¡Buenos días mademoiselle, Srta. Sevilla Srta. Martín que gusto verlas de nuevo por aquí!- comento Doña Amelie con un marcado acento francés- en que puedo servirles?
-Bueno Días mademoiselle, estoy buscando algo especial para este fin de semana-conteste.
-tenemos un evento muy distinguido y mi amiga quiere verse especial- agrego Mónica alegremente.
-Por casualidad será para el evento en casa de Doña Felisa?, es el solo comentario en la ciudad, será un gran acontecimiento- comento discretamente- algunas de mis clientas están invitadas.
-Si tiene usted razón, es para el sábado, tendrá algo especial para mi?
-Tengo justo lo que necesita, permítame un momento- comento mientras corría unas cortinas de cuentas y entraba a una habitación detrás del mostrador.
Al momento salio con un vestido envuelto en papel de seda era realmente hermoso, confeccionado en seda azul noche se asemejaba a una túnica griega, dos broches de pedrería se sujetaban en los hombros, la tela tenia una caída magnifica, remataba un ancho cinturón del mismo azul bordado en hilos de oro que se colocaba justo debajo del corpiño, costaba una pequeña fortuna pero valía la pena era justo lo que buscaba.
No hizo falta hacerle ningún arreglo me quedaba como un guante a Mónica le encanto, ya se que mi padre me había pedido algo “conservador”, pero era el primer baile al que asistía desde mi presentación, quería estar esplendida para Lorenzo.
-Tengo el abrigo ideal para ese vestido si me permite sugerirle-comento Mademoiselle Amelie mientras envolvía el vestido nuevamente.
-Si por supuesto.
-Un momento- me dijo y volvió a dirigirse por el mismo lugar.
De allí salio con otra envoltura en el mismo papel de seda.
-Perteneció a la misma clienta del vestido, pero la pobre no pudo quedárselo- apunto.
Del envoltorio saco una primorosa capa de terciopelo negra ribeteada en el mismo hilo dorado, al igual que el vestido me quedaba perfecto.
-me la llevo también- conteste tranquilamente sabiendo que papa no pondría reparos en pagar esa cuenta.
-Perfecto! Va a ser la reina del baile Srta. Lupe! Y usted mademoiselle Martín quiere ver algo, tengo justo lo que necesita- dijo mademoiselle Amelie en confidencia.
-Hay no gracias mademoiselle ya tengo vestido se lo agradezco, sin embargo quisiera ver esas cintas que tiene usted ahí- dijo señalando un carrete de cinta de satén amarillo.
-tiene usted buenos ojos! Esta justamente me llego la semana pasada de Paris, es la ultima moda!
-Pues entonces me la llevo!
Pagamos la cinta y salimos de allí. Como era cerca del mediodía nos decidimos por volver para almorzar.
-Srta. Lupe, Srta. Lupe!!- Doña Felisa venia corriendo por la acera de enfrente. Las plumas del sombrero se le bamboleaban para todos lados, con una mano sujetaba su sombrero y con la otra se levantaba el vestido para no tropezar revelando unos gruesos tobillos .El vestido de un anaranjado estridente llamaba la atención de los transeúntes que pasaban por allí, parecía que se empeñaba en llamar la atención sin importarle para nada su apariencia. El escote era tan bajo que sus pechos exuberantes parecían que iban a salirse de su lugar. Con las mejillas coloradas por la carrera y jadeando por el esfuerzo cruzo la calle San Miguel en dirección hacia donde estábamos paradas.
Atrás había quedado su “distinción” tan cuidadosamente señalada por mi padre en una oportunidad.
Se le notaba el exceso de polvo de arroz que cubría su cara en un vano intento de  cubrir las arrugas y el carmín de sus labios destacaba la línea fina del mismo dándole una apariencia de aparente desprecio sus facciones, que pavoroso! parecía una mujer de dudosa reputación sin ninguna duda algo que le traía sin cuidado.
-Gracias al cielo que la alcance! Creí que nunca lo haría! Válgame Dios que me he agitado!- Comento  mientras se secaba el sudor de su frente.
-Sra. Ortiz buenos días!  Le presento a la Srta. Martín, Srta. Martín esta distinguida señora es Doña Felisa Ortiz-
De manera deliberada ignoro a Mónica dejándola fuera de la conversación.
-Como esta su padre? Supe que la semana pasada estuvo enfermo!
-No fue nada solo un simple resfrío, nada que un buen reposo no cure! Pero gracias por contestar le diré a mi padre que usted pregunto por el – dije tomando a Mónica del brazo y amagando para irnos.
-Por favor hágalo! Y dígale que los espero el sábado en mi casa será un honor contar con tan ilustre compañía.- los ojos le brillaban de la excitación.
-Por supuesto que se lo diré, si nos disculpa debemos retirarnos.
-Claro! Buenos días entonces-
-Buenos días Sra.! Con su permiso-dije dejándola parada en la acera con expresión boba en la cara.
¡Que mujer más extravagante y descarada! Distinguida? Ella tenia de distinción lo que yo tenia de tonta! Lo único que quería era echarle el lazo a mi padre y el pobre la alababa como si fuera una santa! Ah!
-Te fijaste en el perfume que usaba?-pregunto Mónica entre dientes mientras nos alejábamos.
-como para no notarlo si casi se me hecha encima!- dije con fastidio.
-Mira si se convierte en tu madrastra!! Que suplicio!-comento en broma.
-Ni se te ocurra mencionarlo que me da escalofríos! - conteste fingiendo un estremecimiento.
                                                              
             
 
                                               CAPITULO V
 
   
El salón estaba abarrotado de gente, las luces desprendía destellos de las múltiples joyas que las damas usaban esa noche, sedas, encajes y brillantes se veían por todo el lugar, los músicos tocaban discretamente unos acordes de fondo y las risas se mezclaban con las diferentes conversaciones. Mi padre se hallaba enfrascado con Don Galdame  hablando de la guerra en la que nuestro país estaba envuelto.
Cansada de escuchar de la guerra busque a Mónica por el salón para conversar con ella, hacia una hora que habíamos llegado a la fiesta y ni señales de Lorenzo tenia, me estaba aburriendo a lo grande.
-Se le perdió algo?-comento alguien a mis espaldas.
Con el corazón martilleando me di vuelta creyendo que era Lorenzo, grande fue mi desilusión cuando vi que no era el.
-Ernesto Arriagada, para servirle Srta…..?-la pregunta quedo en el aire.
-Guadalupe Sevilla- conteste con altanería para no alentarlo. Lo que me faltaba! Un pesado sin invitación! Por el rabillo del ojo busque a Mónica sin mucho éxito.
-Srta. Sevilla permítame expresarle mi mas sincera admiración, de lejos es usted la dama mas distinguida del salón, su hermosura no tiene parangón!- dijo haciendo una florida reverencia.
Era evidente que los que estaban a nuestro alrededor estaban escuchando atentamente nuestra conversación a lo que me apresure a contestar.
-Sr. Arriagada seguramente esta usted exagerando hay muchas damas distinguidas en el salón, fíjese allí se encuentra la Srta. Morales no me va a decir que no es una dama hermosa? Y allí sentada junto a Doña Montenegro se encuentra la Srta. Leticia seguramente que no me va a negar su distinción!
-hay! Pero usted mi querida les hace sombra! Como dijera mi madre!, una verdadera mujer no se distingue por lo que usa sino por cómo lo usa y usted mi querida es la elegancia personificada!- y al decirlo mostró una sonrisa de dientes  grandes como conejos.
-Bueno si usted lo dice! Muchas gracias! Pero ahora debo retirarme, con su permiso!.
-seguramente no me va a negar el siguiente baile no?.
Que pesado! Y además atrevido, el siguiente baile era justamente un vals.
-Creo que no voy a poder Sr.! No se me permite bailar esta danza! Mi padre no lo aprobaría!.
-Que lastima! Entonces acompáñeme a tomar un refresco.
-Si insiste!-comente con desgano
-Insisto querida!
-Creo que la dama no quiere acompañarlo-contesto una voz amenazante detrás mío casi me caigo de alivio Era Lorenzo que venia en mi rescate! La cara de Don Ernesto no tenia precio! De repente se había puesto blanco. Los ojos iban de mí a Lorenzo y viceversa.
Lorenzo le sacaba una cabeza así que no le quedaba otro remedio que mirar hacia arriba. Y con un profundo desprecio agrego.
-Se lo hago entender por las buenas o por las malas?, cuando una dama dice que no, al caballero no le queda mas remedio que retirarse con dignidad.
-Por supuesto! Tiene usted toda la razón, con su permiso, Srta. Sevilla, buenas noches!-dijo colorado como un tomate.
-Buenas noches Sr.-conteste con evidente alivio.
Y se perdió en la multitud.
-Me extraño?-pregunto divertido
-Sinceramente?
-Si por favor-contesto devorándome con los ojos.
-Si, no es justo que me halla hecho una declaración bastante extraña y luego desaparezca sin tener noticias, ni siquiera me envió una nota, que clase de persona haría algo así?-le conteste algo enojada.
-Tiene usted razón, le debo una disculpa, tuve que atender algunos asuntos de urgencia.-me explico, sus ojos no dejaban de mirarme.
-Su hermana se encuentra bien?-pregunte con la intención de que se explayara.
-Si, ella se encuentra bien, tuve que viajar a Mendoza es allí donde me necesitaban, pero ahora estoy aquí-prosiguió cambiando de tono- y estoy a su entera disposición soy todo suyo- agrego de forma alegremente.
No supe si sentirme alagada o no pero no iba a desaprovechar semejante oportunidad así que respondí con la misma alegría.
-entonces le tomo la palabra! Que le parece si buscamos un refresco y salimos al balcón a conversar?
-Sus deseos son ordenes para mi!-contesto besándome gentilmente la mano- usted espéreme afuera yo voy por las bebidas.
La noche había refrescado considerablemente, me encontraba apoyada en el amplio balcón de la mansión, la luna brillaba como una enorme perla en el cielo.
Me sentí observada, me di  vuelta y ahí estaba el, barriéndome con la  mirada,  reconozco que el vestido era el culpable!, una dicha inmensa estallo en mi pecho, me sentí deseada.
-Debo decir que esta usted hermosa con ese vestido-comento acercándose.
Me alcanzo la copa y nuestras manos se tocaron, una corriente eléctrica recorrió mi espalda.
-Tiene usted frió?-pregunto desprendiéndose el abrigo que llevaba. Mi capa estaba adentro y no pensaba separarme de el.
-Si, un poco- me envolvió con el galantemente, tenia su calor y un sutil aroma a pino, muy masculino.- Gracias.- le dije.
-De nada-contesto tomando mi copa y dejándola a una orilla.
Se acerco lentamente podía ver el intenso negro de sus ojos, me tomo en sus brazos y me beso. Al principio fue tierno y amable, me permitió amoldarme a sus caricias, luego se convirtió en un fuego abrasador, solo podía sentir su lengua acariciándome,  no había lugar para otra percepción, los sonidos de la fiesta desaparecieron, solo existía Lorenzo y nuestra respiración agitada por la pasión.
De a poco fue bajando la intensidad del beso, hasta que solo quedo un suave roce, una maravillosa sensación en mi bajo vientre nublaba mis sentido, quería mas pero no sabia como decirlo, me daba vergüenza, como era posible? Lorenzo me desarmaba, quería entregarme a el sin ninguna inhibición.
-puedo decirte un secreto?-aun estaba entre sus brazos.
-Mmm?- conteste abriendo mis ojos, me miraba con dulzura.
-Te deseo, me encantaría probarte entera, sos la mujer mas deseable que haya conocido- me hablaba al oído con la vos ronca de placer.
No supe que contestar su confesión me dejo pasmada porque era exactamente lo que yo sentía.
-Mejor vamos adentro, si seguimos aquí no voy a poder controlarme, te deseo mucho pero es mejor que no nos vean juntos demasiado tiempo.
Caminamos al salón y nos separamos, no volvimos a hablar, quede  realmente desconcertada, no estaba acostumbrada a esos juegos amorosos, me faltaba mucho por aprender. 
                                                -----------------------------------------
 
El sol se colaba por los ventanales de mi habitación, quería dormir un poco mas estaba cansada, la noche anterior nos habíamos retirado tarde de la fiesta, pero Lucia no me dejo, entro haciendo mucho alboroto, asustándome con su parloteo.
-Buenos Días Srta. Lupe-saludo mientras descorría las cortinas dejando entrar el sol a raudales dándome de lleno el la cara, quería estrangularla! Es un día esplendido-prosiguió- su padre me pidió que la despierte esta esperándola en la biblioteca, le he traído el desayuno así no se demora, me pidió que le dijera que es importante. Me tome el atrevimiento de plancharle el vestido rosa de muselina, ese que don Alberto le trajo de España el mes pasado, le sentara de maravilla.!
-¿Qué le parece?-me pregunto sosteniéndolo en alto.-le puedo hacer una trenza y sujetársela con la peineta de su mama. Va a parecer una verdadera española!.
-Como quieras-dije bostezando y saliendo pesadamente de la cama.
-En la jofaina hay agua calentita para que se lave.
-Gracias Lucia, te importa?- le dije dándole a entender que quería que se fuera.
-Claro! pero enseguida vuelvo para ayudarle a vestirse, recuerde que su padre esta apurado- y dicho esto salio como había entrado.
Al rato Lucia volvió obligándome a sentarme frente al gran espejo, comenzó a trenzarme el pelo con tal agilidad que por enésima vez me pregunte cómo lo hacia siempre lograba que mi pelo luciera elaborados peinados que eran la envidia de Mónica, siempre me decía que si no fuera por la charlatana que era Lucia hace mucho que me la hubiera robado, yo me reía cada vez que lo decía porque no me imaginaba a la quisquillosa Lucia viviendo en una casa llena de revoltosos varones.
-Ya esta! Quedo usted hermosa! Apresúrese que su padre la esta esperando!
 
La biblioteca se hallaba en la planta baja de la casa, dos grandes y macizas puertas de roble daban entrada a la misma, sus paredes estaban revestidas con la misma madera, el dinero y el buen gusto se podía ver en toda la estancia, un inmenso escritorio de caoba dominaba el centro del lugar, contra una pared había un sillón Chesterfield, pinturas y diversas obras de arte adornaban el lugar era intensamente masculino. Se podía apreciar el olor a cuero y a madera por toda la habitación. Mi padre tenia una importante colección de libros en varios idiomas ordenados de manera meticulosa ese era su santuario, nadie podía entrar allí sin su autorización, aunque yo a menudo lo había hecho sin que el se enterara. Golpee con temor la gran puerta.
-Adelante-dijo la voz profunda de mi padre.
Estaba parado frente al escritorio con expresión seria y preocupada, entre despacio sin hacer ruido. En la chimenea ardía un agradable y calido fuego.
-Cerra la puerta y toma asiento-me ordeno señalándome la silla frente a el.
Me apure a hacerlo y espere a que me hablara.
-Recién se retira Ernesto Arriagada, estuvo hablándome de lo que sucedió anoche, quedo profundamente admirado de tu persona, me pidió tu mano y yo se la he concedido, ya va siendo hora de que formes tu propia familia, Ernesto es abogado y un buen hombre, vas a tener lo que toda jovencita de tu edad pueda desear.
Me quede helada, no supe que contestar! Mi cerebro no atinaba a elaborar ni una sola frase.
-No vas a decirme nada?-pregunto enojado- Lupe esto es serio, desde la muerte de tu madre no he sabido que hacer contigo, Felisa me lo presento anoche, me dijo que era un buen candidato, esta proposición ha venido de manera estupenda, creí que nunca sucedería.
De pronto las palabras se agolparon por salir.
-Estupenda para quien? Para mí! No lo creo padre! No conozco ese hombre para nada y usted tampoco, cuantos años tiene? No puedo casarme con alguien que no conozco!
Por favor papa no me obligue!-dije llorando
-A veces no hace falta tanto conocimiento, ya te dije es una buena oportunidad, tiene dinero no te va a faltar nada!-me grito
-pero si yo aquí estoy bien!-comente asombrada
-no estas bien! Se comenta que te has enredado con Lorenzo Campos, por Dios pero si es un revolucionario! No voy a permitir que mi hija se enrede con semejante persona!-me dijo con la cara roja de bronca.
-creí que Lorenzo era tu amigo!-conteste lastimada.
-Aja así que ahora es Lorenzo a secas! Entonces Felisa tenia razón, te has estado viendo con ese hombre a mis espaldas! Como te has atrevido a mentirme de esa manera!- el bofetón me dio de lleno tirándome al piso.- Te vas a tu habitación inmediatamente y no salgas hasta que yo te lo ordene.
Que había pasado? De pronto esa odiosa mujer había puesto a mi padre en contra mío! Salí de la biblioteca tan aturdida que no supe como llegue a mi habitación, el resto del día me lo pase llorando de bronca e indignación. Como se atrevía esa mujerzuela a hablar mal de mí! Tenia que hacer algo y rápido! Como extrañaba a mi madre!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  MEG el Jue Ago 15, 2013 8:14 am

Qué avanzado que está esto!!!!! Me pongo inmediatamente a leerlo... por los comentarios que tiene seguro que la disfrutaré.... luego te cuento!

MEG
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 4381
Fecha de inscripción : 14/08/2011

http://detrasdelabanico.foroactivo.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Heidy78 el Jue Ago 15, 2013 11:44 am

Hayyyyyyyyyyy cariño gracias por ponerme esos dos capitulos que me los he devorado como no tienes idea y me he quedado con ganas de mas.........

De nuevo felicidades esta muy bien escrito e insisto dame mas de Lorenzo que me encanta jajajajajajajjajajjajajajjajajajjajaja

Y pobrecilla de Lupe casarse con alguien que ni conoce si el matrimonio con amor cuesta me imagino que en esa epoca costaba mas... Peroooooooo espero que ese Lorenzo se la robe jajajajajajajajajajajjaaj
avatar
Heidy78
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 5416
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Edad : 39
Localización : Guatemala
Empleo /Ocio : Finanzas
Humor : Depende... Pero casi siempre super feliz!!!

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  rosalee1983 el Lun Ago 19, 2013 11:41 am

Ohhhhhh que gustazo leer tanto!!! Y tan bueno!!! Y he de confesar que las novelas de esa epoca no me gustaban. Ya puedo hablar en pasado Wink
avatar
rosalee1983
Empece charlando y Acabe Cotorreando

Femenino Mensajes : 264
Fecha de inscripción : 05/05/2013
Edad : 34
Localización : España
Empleo /Ocio : Informática
Humor : Normalmente bueno...

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  fenrir_406 el Lun Ago 19, 2013 6:11 pm

realmente muy muy bueno, me encanta esta historia y como avanza, quiero saber si la idea completa estaba planeada de antes o lo inventas sobre la marcha, porque si estaba planeado quiero felicitarte por la manera en la que planteaste los capítulos, me gusto mucho ya que lograste que el lector se sorprendiera tanto como la protagonista con los acontecimientos de la historia, no es una trama predecible y eso me agrada mucho, espero sigas escribiendo para leerte pronto
avatar
fenrir_406
!!Tengo los dedos entumecidos¡¡ No paro

Masculino Mensajes : 443
Fecha de inscripción : 05/01/2013
Edad : 24
Localización : graneros-rancagua-chile
Empleo /Ocio : estudiante de lic. en cs. exactas
Humor : me rio con casi todo :D

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS

Mensaje  Betsy Abraham el Jue Ago 22, 2013 5:59 am

Gracias a todos por sus comentarios. La verdad es que la novela la fui escribiendo sobre la marcha. No planeo nada los personajes me van llevando. Igual me ha pasado con la otra novela que estoy escribiendo. Disculpen la demore,se me rompio la computadora,pero ahora mismo cuelgo dos capitulos mas. Gracias a todos por las palabras de aliento.
 
CAPITULO VI
 
 
 
Tenia que hacer algo, no podía quedarme de brazos cruzados viendo como otros manejaban mi vida, tenía que hablar con Lorenzo.
Redacte una nota diciéndole que quería verlo, que era urgente, y la mande con Lucia.
Lucia volvió a la media hora con otra nota:
“nos vemos a las diez en la Plaza de la Victoria, esperame ahí, decile a Lucia que te acompañe”.
A las diez en punto estábamos en la plaza Lucia me había acompañado entre quejas y reproches, pero no iba a dar el brazo a torcer necesitaba verlo, estaba desesperada seguramente que el me diría que hacer.
El frió calaba mis huesos a pesar de la pesada capa de lana que llevaba puesta, estábamos a finales del mes de junio y el frío era cada día mas intenso. Una oscura sombra corpulenta apareció de entre los árboles asustándonos.
-Tranquilas-dijo la vos profunda que ya me era tan familiar-soy yo.
Su abrazo calido me reconforto.
-Lucia, gracias por haber acompañado a la Srta. Lupe.-contesto a una Lucia asombrada.
-Oh no es nada Sr.!- le dijo haciendo una reverencia.
-Que paso? Tu nota decía que era urgente.
-Mi papa se ha vuelto loco! Doña Felisa le ha estado llenando la cabeza. Se a empeñado en casarme con don Ernesto, estuvieron hablando y le ha pedido mi mano, por favor Lorenzo tenes que ayudarme!, yo no quiero casarme con ese hombre!.-le suplique.
-Tranquila mi amor, no pasa nada, te voy a ayudar, pero tenes que hacer exactamente lo que yo te diga, de acuerdo?-dijo tomando mi cara entre sus mano.
-esta bien-asentí
-Mañana voy a hablar con tu padre a ver si puedo hacerlo cambiar de parecer. Si eso no da resultado entonces veremos que hacer- Ahora vamos que las acompaño.
 
                                                  ---------------------------------------
 
-De ninguna manera, que te has creído! Lupe es mi hija y voy a hacer con ella lo que mejor me parezca!-vociferaba mi padre- y de ninguna manera voy a permitir que la despose un hombre como vos!- podía oír la voz airada de mi padre desde afuera de la biblioteca.
Lorenzo había llegado al día siguiente para hablar con mi padre y pedir mi mano, pero eso lo había convencido más en entregarme  a don Arriagada.
La vos de Lorenzo era pausada y controlada la de mi padre no.
-Alberto, yo amo a tu hija, quiero lo mejor para ella, puedo darle lo que necesita.
-Que sabrás vos lo que necesita esa mocosa malcriada!?  Que me venís a decir que queres lo mejor para ella? si sos un traidor te has unido al partido federal!, que clase de vida le vas a dar? La vas a llevar a Mendoza para que te ayude a organizar  los alzamientos? La vas a meter en medio de todo, la gente habla Lorenzo, se dice que estas de cogote cruzado con el coronel Rodríguez y que están tramando derrocar a Mitre, y ahí la vas a meter a mi hija?!-
Yo no entendía mucho de lo que estaban hablando, pensaba que la gente del interior no quería la guerra pero jamás pensé que quisieran derrocar a nuestro presidente y menos aun que Lorenzo estuviera participando en ello.
-la gente habla por hablar.-contesto Lorenzo tranquilamente- hace años que me conoces Alberto y sabes que a mi no me gusta la política y menos la guerra.
-yo no se que te gusta y que no, sinceramente ya no te reconozco-contesto amargamente mi padre.
-Alberto, amo a tu hija profundamente y jamás la pondría en una situación de peligro, te lo pido por ultima vez dame su mano en matrimonio.
-Soy un hombre de palabra, Lorenzo, no puedo retractarme, este fin de semana Lupe se casa con Ernesto y no hay nada que puedas hacer al respecto.
-No voy a permitir que Lupe sea de otro hombre, ella es mía y ni vos ni nadie me va a decir lo contrario, me escuchaste? Después no digas que no te lo advertí -contesto la voz amenazante de Lorenzo.
-Salí de mi casa inmediatamente y no vuelvas mas!-dijo mi padre indignado.
Subí corriendo las escaleras hasta mi habitación y ahí me quede con el corazón alborotado por lo que acababa de escuchar.
 
                         ------------------------------------------------
La diligencia se mecía con brusquedad por el camino pedregoso, transitábamos a paso lento en medio de la inmensidad de la llanura se hacía imposible hacerlo mas rápido por el estado de los caminos, que se podría decir que eran solo huellas, el frío se colaba por  las hendijas del  compartimiento, Lorenzo iba sentado junto a mí en el atestado coche. Una pareja de ancianos, una señora con un niño y dos caballeros bien vestidos eran nuestros compañeros de viaje.
Después de la discusión con Lorenzo, mi padre enfurecido  subió a mi habitación a ordenarme que preparara mis equipajes porque me iba con Ernesto al día siguiente. Otra vez le suplique que no lo hiciera, le confesé mis sentimientos por Lorenzo pero no hizo más que reírse de mí. Entonces le dije que si me obligaba a casarme con ese hombre yo me iba con él, con un profundo desprecio me miro y me dijo:
-Yo sabía que tarde o temprano tu sangre hedionda iba a salir a la superficie, no sos mas que una desagradecida, todos estos años te he dado lo que el sinvergüenza de tu padre no te dio y así me lo devolves? Si tu madre te viera!
-Mi madre no me obligaría a casarme con un viejo! Ella me hubiera entendido!-dije llorando de impotencia y dolor al escuchar sus venenosas palabras.
-Si no te casas con Ernesto olvidate que alguna vez fuiste mi hija! Lorenzo es un traidor mugriento y cualquiera que tenga trato con él también lo es-dijo
-Prefiero ser una traidora mugrienta a que me manejen la vida- le conteste
-Entonces junta tus cosas y andate, por lo que a mi respecta ya no sos una Sevilla!
Y dicho esto salio de mi habitación golpeando la puerta.
Así que ahí estaba yo, junto al hombre que amaba, dirigiéndome a mi nuevo hogar, cargando el desprecio del hombre que me había criado.  
La voz de Lorenzo me trajo al presente.
-Lupe, amor , se que los acontecimientos no han sido los mas felices, pero quiero que sepas que te amo, y que te voy a cuidar, conmigo vas a estar segura, no quiero que te preocupes por nada - sus brazos me abrazaron con ternura. – lo ojos curiosos de los pasajeros nos estudiaban con interés.- Una hora mas y llegamos a la posada, ahí vas a poder descansar.-dijo besándome en la frente.
Sus palabras me reconfortaron, era imposible no amarlo! con el me sentía segura y deseada , las palabras amargas de mi padre no habían podido apagar la alegría que sentía al saberme tan amada, suspire aliviada y al momento quede profundamente dormida.
Desperté pasado el mediodía cuando llegamos a la posada, una de las tantas que encontraríamos en nuestro viaje, esta en particular era una construcción rectangular hecha de barro y paja blanqueada con cal, una enramada hacía las veces de galería, ni un alma se veía por los parajes, solo los perros flacos en extremo dormitaban debajo de una gran arbusto seco.
Llevábamos toda la noche y toda la mañana viajando, habíamos recorrido varias leguas sin para y estábamos muy cansados, Lorenzo tenia apuro, quería llegar a “Las Golondrinas”, su querida estancia en Mendoza pero se hacia necesario detenernos para aprovisionarnos de lo mas elemental, el agua y comida. Además los caballos debían ser cambiados cada tanto para poder proseguir y los caminos no ayudaban. Lorenzo me explico que por causa de las diferentes tribus indígenas que ocupaban gran parte de la pampa, para llegar a Mendoza debíamos hacer un rodeo por Córdoba luego llegaríamos a San Luis y finalmente a su querida Mendoza, cuando le pregunte el por que me explico que no todos los indios eran amigables mas bien tenían fama de salteadores y además raptaban a las damas para llevárselas a sus asentamientos y tenerlas como mujeres, eso me causo temor y se lo exprese.
-Conmigo no tenés que tener miedo, yo voy a defenderte, nada malo te va a pasar-  me respondió con esa voz profunda que ya me era tan familiar – ahora vamos adentro para que podamos comer algo.
Al entrar al rancho una mujer de anchas caderas y pechos prominente nos recibió con una amplia sonrisa que dejaba entrever la ausencia de algunos dientes, su cabello estaba recogido en lo alto por un pañuelo  deshilachado.
-Buenos días  señores – saludo la posadera dejando por un momento de lado un trapo con el que refregaba la mesa desvencijada en un extremo de la habitación.- enseguidita les traigo algo para tomar, han de tener mucha sed el sol pega fuerte por estos lares.- comento.
-Muchas gracias señora es usted muy amable-le dije
-Hay querida la amable es usté, escuchaste Rogelio? Me llamo señora! Ja! Con señoras como usté es lindo trabajar-me dijo mirándome con los ojos achispados.- Enseguidita les traigo del guiso que prepare esta pa` chuparse los dedos!- y se metió encantada a la cocina.
-Habrá algún lugar donde me pueda lavar las manos?-pregunte a la posadera.
-Al fondo de ese pasillo-dijo señalándome un estrecho y oscuro pasillo- hay un baño, avíseme si le hace falta algo.
-Muchas gracias -dije levantándome de la silla.
-Querés que te acompañe?-pregunto solicito Lorenzo levantándose también de la silla.
-No gracias , no hace falta, en un ratito vuelto.
El baño era un oscura sucucho con una jofaina de lata apoyada en una silla y una toalla que había conocido tiempos mejores pero por lo menos estaba limpia así que me lave lo mejor que pude.
Cuando volví un delicioso guiso de lentejas estaba servido en dos sendos platos, el aroma que despedía me lleno la boca de saliva, la posadera nos trajo rebanadas de pan recién horneado, le pregunte quien era la cocinera a lo cual me respondió:
-Señora, la única cocinera que hay en este lugar soy yo, no va a ver en 40 leguas a la redonda nadie que cocine mejor un guiso de lentejas como lo hago yo- se jacto.
-Bueno pues entonces la felicito porque esto esta realmente muy bueno.-le dije sinceramente.
-Y eso que no ha probado el postre! Un arroz con leche que esta pa` morirse de gusto!-me contesto.
Mirando a Lorenzo que parecía muy divertido con nuestra conversación, comente:
-Amor, no podemos despreciar el postre de doña….-mire a la posadera para ver si me decía su nombre.
-Margarita-se apresuro a aclarar.
-No podemos dejar de probar el arroz con leche de doña Margarita no te parece?.
-Lo que vos me digas, amor-me contesto Lorenzo tomándome la mano.
-Pues entonces ya mismito lo traigo!
Después de comer Lorenzo pago la cuenta y salimos al sol, el estomago me pesaba, y ya comenzaba a darme sueño, bostecé con disimulo, no quería que Lorenzo creyera que era delicada, pero pareció darse cuenta.
-En la próxima posada vamos a parar a dormir allí vas a poder descansar como es debido-me dijo un tanto preocupado.
-Cuanto falta para llegar a Mendoza?-pregunte.
-Todavía falta mucho, estos viajes tardan unos veinte días en hacerse, cuando lleguemos a San Luis nos va a estar esperando mi berlina para poder hacer el ultimo tramo con mas comodidad-me explico acercándose a mi. Sus ojos negros como la noche me miraban con ternura, me besó con hambre, sin importarle quien nos estuviese mirando, desde la fiesta en doña Felisa no había hecho ningún intento de acercamiento eso me desconcertada, en realidad yo era tan inexperta en esos asuntos que no sabia que esperar, pero su beso me reconforto y despertó en mi un fuego maravilloso.
-Te deseo tanto amor-me dijo acariciando mi pelo entre suspiros.
Me puse colorada como un tomate, no supe que responderle.
-Me encanta cuando te pones así Lupe, sos de lo más apetecible. Cuando seas mía voy a enseñarte todo lo que hay que aprender sobre el amor.-y poso su mano mas abajo de mi cintura y me atrajo hacia él- Esto es lo que me haces!-me dijo apoyándome sobre el. Pude sentir lo excitado que estaba  y eso me dio aun mayor vergüenza divirtiendo mas aun a Lorenzo.
-Señores!! Vamos que el tiempo apremia, arriba todo el mundo!-nos urgió el chofer que ya estaba subiéndose al coche.
                                                      -----------------------------------------
Al llegar a San Luis una elegante berlina nos estaba esperando, como prometió Lorenzo, llevábamos viajando veinte días y aun no llegábamos a Mendoza, el frió sumado a las lluvias que de forma intermitente nos habían sorprendido en el trayecto hacían del viaje algo agotador hasta para el hombre mas corajudo. Lejos había quedado la algarabía con la que comenzáramos el viaje.
-Tomas! Que alegría verte de nuevo!- saludó Lorenzo con un apretón de mano a un corpulento hombre vestido como gaucho que esperaba apoyado en la rueda del coche
-Lo mismo digo Señor!-contesto el hombre enderezándose con apuro-Como estuvo el viaje?-pregunto mirándome con interés.
-Pues bastante agotador, nos agarraron algunas lluvias por el camino por eso nos hemos demorado- al ver que Tomas me miraba con curiosidad me presentó- Tomas,   quiero presentarte a mi prometida Guadalupe Sevilla, el es  Tomas mi capataz.
-Un gusto Srta.- saludo quitándose la chupalla de la cabeza.
-El gusto es mío Sr.
-Como están los asuntos en la estancia? Terminaron los corrales?
-Si sr esta todo en orden , ayer terminamos los nuevos corrales - comentó Tomas.
-Bien, pues entonces que te parece si seguimos viaje?-
-Como usted ordene!
Lorenzo me ayudo a subir al lujoso coche, no se comparaba para nada a la vieja diligencia con la que habíamos hecho el viaje, su interior estaba revestida de cuero, tenia dos asientos enfrentados tapizados también en cuero, unas mantas de lana descansaban en uno de ellos., el interior estaba caldeado, como si lo hubiesen calentado con algo, al acomodarme pude ver que en el piso había una especie de ladrillo calientes apoyados en una base de hierro de ahí provenía el calor, mire a Lorenzo con curiosidad.
-Tomas debe haberlos preparado para calentar el interior, haceme acordar que se lo agradezca. Estas cómoda? –me pregunto
-Si bastante-le dije mientras me arrebujaba entre la manta.
Los briosos tordillos tironearon el carruaje con fuerza, era la mañana del día 20 de julio de 1866 y los cuatro caballos comenzaron a transitar el último tramo de nuestra travesía. El paisaje podía apreciarse a través de las ventanillas acristaladas, leguas y más leguas de tierra seca y estéril era lo que se veía en este tramo, pero luego de varias horas de recorrido comenzamos a ver pequeños bosques de algarrobo salpicando la extensa llanura, el paisaje nos daba la bienvenida en todo su esplendor.
Percibí el alivio que sintió Lorenzo al saberse cerca de su amado hogar, una contagiosa excitación se le notaba en la voz cuando me contaba como era la estancia “Las Golondrinas”.                                                                                   
 
 CAPITULO VII
  
 
Los jinetes se veían a la distancia, los cascos de los caballos levantaban una nube de polvo en su carrera, eran cuatro, se estaban acercando con rapidez, todos vestían al modo gaucho, chiripá, un amplio poncho para abrigarlos del intenso frío y unas botas de potro, llevaban las caras tapadas a la altura de la nariz con una especie de pañuelo atado a la nuca que impedía ver su cara  y un estrecho sombrero, en la cintura de cada uno les sobresalía un gran cuchillo.
Habíamos hecho un alto para comer a la intemperie, Tomas estaba asando un animal llamado vizcacha que había cazado momentos antes. Lorenzo había desenganchado a los caballos para llevarlos a pastar y tomar agua, en ese momento iba llegando a nuestro improvisado campamento cuando los jinetes desmontaron a punta de pistola.
-Tranquilos, no queremos asustarlos-dijo el mas alto de todos apuntándonos - entréguenos a la “chinita” y nadie va a salir herido.
El miedo me había paralizado y  el corazón me martilleaba en los oídos, no podía entender qué pasaba, al instante recordé las historias que Lorenzo me había contado acerca del rapto de mujeres y un miedo visceral se apoderó de mí. Lorenzo y Tomás miraban con atención los movimientos de los cuatro jinetes, calculando a cada uno de ellos. El mas joven viendo las intenciones de los dos  aclaró:
-No se les ocurra hacer ningún movimientos o les vuelo la cabeza, nos llevamos a la mujer por las buenas o por las malas ustedes eligen señores.
-Aquí nadie se lleva a nadie-masculló Lorenzo.-si le tocan un pelo los mato a todos-amenazó.
-Ja! Que picudo! Mira que venir a amenazarnos de esa manera, quien te has creído que sos? No ves que los que te estamos apuntando somos nosotros? No te hagas el vivito, no vaya a ser cosa que termines con un agujero en la cabeza, nos llevamos a la hembra y se acabó.-contesto otro que parecía ser el líder.- Julio, agarrala y atale las manos-ordenó arrojándole una cuerda.
Lorenzo se interpuso para protegerme, por un momento pude ver miedo en su rostro pero al instante la furia lo reemplazo. Sorpresivamente  se  arrojó al hombre que se me acercaba, el puño le dio de lleno en la cara tirándolo al suelo, el hombre reaccionó parándose de un salto, su cara llena de tierra y de sangre estaba convulsionada por el odio, quiso devolverle el golpe a Lorenzo pero un disparo seco lo detuvo.
-Basta ya! Gritó con la pistola apuntando en alto-el próximo tiro te lo voy a dar a vos como no te quedes quieto.-Atenlos a todos!-ordenó.
-No! Suélteme! No me toque!-le grité mientras pataleaba – Suélteme!.
El mas alto de todos descendió del caballo y ato a Lorenzo y a Tomas a la rueda de la berlina, mientras los demás espoleaban sus caballos, de un tirón me subió con él dejándome un dolor lacerante en las muñecas. Lo último que escuche fueron los gritos desesperantes de Lorenzo gritando mi nombre.
 
                                            --------------------------------------------
 
Galopábamos a campo traviesa, el  viento frío hería mi cara como si fuera un cuchillo filoso, me habían cargado como si fuera un bulto atravesando el lomo del animal, los movimientos bruscos me daban de lleno en las costillas y me impedían respirar, con cada golpe una bocanada de aire se me escapaba de los pulmones, pronto se me hizo imposible seguir respirando y no supe en que momento me desmayé.
Pude sentir que unas manos grandes y lascivas me tomaron de la cintura para bajarme, el aliento rancio me dio de lleno en la cara y tuve que reprimir una arcada.
-Esta linda la moza!-dijo con lujuria el hombre que lideraba el grupo y manoseando mis senos .-A lo mejor tendríamos que probarla antes de llevársela al patrón, total no se va a enterar,  ésta ya esta usada, una probadita mas no creo que le haga mal -dijo con desprecio.-Que te parece Facundo? La Probamos?.
A esa altura de la conversación yo ya estaba bien despierta, así que no dude en liberarme de sus manos y propinarle una patada entre las piernas al  inmundo que estaba hablando.
-La mierda! Es brava la moza! -comento mientras se sobaba- mejor todavía! a mi me gustan las que pelean-los demás se reían divertidos por la escena- yo solo sentía un miedo primitivo  que me mantuvo en alerta.-Vení con José mamita que vas a ver lo que es un verdadero macho- me dijo mientras se acercaba a mi lentamente tocándose la entrepierna.
-Basta José!-ordenó el que había permanecido serio mientras los demás se divertían.-Acordate que el patrón nos ordeno llevarla enterita, ya sabes como se pone cuando las cosas salen mal, mejor dejala tranquila.
Las palabras del hombre parecieron surtir efecto.
-Agradecele a éste, porque si fuera por mi ya estarías tiradita en el piso conmigo adentro tuyo.-me dijo  señalando al que había hablado.
Sus palabras me avergonzaron haciendo que me ruborizara, me sentía expuesta y humillada, fue realmente doloroso.
-Ja! Y hasta colorada se pone, esto me esta gustando cada vez mas, si señor-contesto con fastidio-tráiganla adentro, no queremos que el sol arruine esa linda cabecita.
Ingresamos a un rancho rectangular sin ninguna ventilación mas que la puerta de entrada, estaba oscuro y olía a moho, la humedad se había extendido en toda una pared, en un extremo del techo la caña se había desprendido dejando un agujero por donde entraba un alo de luz. Me metieron de un empujón al lugar y me sentaron en un catre desvencijado y lleno de tierra, el colchón olía a orina rancia, una arcada me convulsionó el estomago y tuve que contenerme para no vomitar, el dolor lacerante de las muñecas me punzaba a lo largo de los brazos, la sangre se me había secado alrededor.
-Facundo!, Julio! Ustedes se quedan acá, mientras nosotros vamos a decirle al patrón que tenemos el paquetito listo.-ordenó el líder  – Cuídenla, par de inútiles! no vaya a ser cosa que se les escape y nos maten a todos! Volvemos mañana temprano para terminar con el asunto.- amenazó mientras se montaba al alazán.  
Los aludidos se apuraron a entrar a la habitación, eran hombres fornidos, uno de ellos era tan grande que la habitación se veía pequeña en comparación, sentía tanto miedo que comencé a llorar. Podía sentir el frío y la humedad del lugar en mis huesos,  no llevaba mas que mi vestido de lana azul, que a estas alturas de las circunstancias estaba desgarrado en un costado y mi capa la había perdido por el camino, así que empecé a temblar, uno de ellos pareció darse cuenta porque me cubrió con su poncho, lo mire un tanto agradecida por ese gesto, pero no me hice muchas ilusiones, esos hombres no tenían nada de compasivos, eran delincuentes que un momento antes pareció divertirles el hecho de ser manoseada. Y así permanecí no se por cuento tiempo. Quedé en aquella habitación, pensando como estaría Lorenzo y que estaría haciendo en ese momento, temía por su vida y por la mía. Cuando uno pasa por momentos como ese solo se piensa en lo que pudo haber sido y no fue y yo lamentaba no haberle dicho a Lorenzo que lo amaba.
Los hombres me miraban sin saber que hacer incomodados al verme llorar, así que salieron de allí dejándome sola.
La noche se extendió por toda la llanura y el frío aumento mas aun,  podía escuchar las voces de los hombres que charlaban a orillas de la fogata mezcladas con el ulular de alguna lechuza que rondaba por el lugar, la puerta se abrió revelando la sombra del hombre  proyectada por las llamas. Me tomó del brazo y me condujo hasta el calor de la fogata.
-Tome, le va a servir para calentarle el cuerpo-me dijo mientras me extendía una pequeña botella.- El líquido me  quemó por dentro y me hizo entrar en calor, no estaba acostumbrada a tomar bebidas fuertes, pero se lo agradecí.
- no me lo agradezca, lo hago por mi bien, que diría mi patrón si le entregamos a su prometida congelada de frío!-  al otro pareció divertirle el comentario.
- Nos colgaría de las pelotas! – comentó  y los dos se largaron a reír a las carcajadas.
-Sabe que?, le vamos a dar de comer también, porque tampoco queremos que se nos desmaye – y dicho esto me alcanzó un pedazo de carne asada.
No recordaba cuando había sido la última vez que había probado bocado, así que me comí la carne con gratitud.
- Mejor va a ser que durmamos aquí, allá adentro hace mucho frío- se quejó uno.
 -  Si, pero nos vamos a tener que turnar no vaya a ser cosa que la chinita aquí presente se nos quiera disparar!- dijo mirándome divertido y  pensando en la posibilidad de que yo me escapara.
-Ja! Livianito te va a ir si te escapas, ahí afuera hay toda clase de bichos peligrosos para una moza como vos, así que ni pensé en hacer nada raro, porque no vamos a salir atrás tuyo. Le vamos a decir al patrón que te comió un puma y listo que se busque otra novia! Ja! Ja!.
Trajeron las mantas hediondas del catre y las extendieron en el suelo para que pudiéramos dormir al calor del fuego, el crepitar de las llamas me estaba  adormeciendo.
-Aquí tiene, duerma que mañana es su gran día!-comento burlándose de mi - la van a acollarar con el patroncito, bonita pareja van a ser! Ja!.
-No se a que se refiere - le contesté - Lorenzo no va a tardar en venir! Él es mi prometido, no se a quien se refiere usted pero yo no estoy comprometida con ese hombre!  
-Ja! dígaselo a él, nosotros cumplimos órdenes! A  su noviecito no va a verlo mas a estas alturas ya tiene que estar muerto y ahora duérmase porque mañana nos tenemos que levantar temprano.- dijo enojándose.
Me aterró la idea de no ver a más a Lorenzo, no podía creer lo que me estaba pasando! ¿Quién era ese hombre que llamaban patrón? Y por que me quería a mí? Estaba tan exhausta que me quedé dormida.
                                               
   
 
       


 
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Sugar Mami el Jue Ago 22, 2013 7:04 am

No se ve Betsy!!!!!!!!!....     
avatar
Sugar Mami
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 2752
Fecha de inscripción : 16/08/2011
Edad : 52
Localización : Puerto Rico
Empleo /Ocio : Llevar Travesuras
Humor : Pícaro y Sandunguero

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Heidy78 el Jue Ago 22, 2013 7:09 am

Mami yo lo que hice fue copiar el texto y pasarlo a un word y así ya se ve!!!!
avatar
Heidy78
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 5416
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Edad : 39
Localización : Guatemala
Empleo /Ocio : Finanzas
Humor : Depende... Pero casi siempre super feliz!!!

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Sugar Mami el Jue Ago 22, 2013 7:27 am

cuando hagas eso recuerda que tienes que enegreser el texto y darle color....
avatar
Sugar Mami
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 2752
Fecha de inscripción : 16/08/2011
Edad : 52
Localización : Puerto Rico
Empleo /Ocio : Llevar Travesuras
Humor : Pícaro y Sandunguero

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Heidy78 el Jue Ago 22, 2013 7:28 am

Hayyyyyyyyyyyyy dios Betsy me dejas peor que antes... Que martirio para la pobre de Lupe y Lorenzo... No me dejes así dame mas jaajajajajajajajajaaj

     
avatar
Heidy78
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 5416
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Edad : 39
Localización : Guatemala
Empleo /Ocio : Finanzas
Humor : Depende... Pero casi siempre super feliz!!!

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  rosalee1983 el Jue Ago 22, 2013 11:03 am

Oh dios! Se puede poner peor para la pobre? No nos dejes asi!!
avatar
rosalee1983
Empece charlando y Acabe Cotorreando

Femenino Mensajes : 264
Fecha de inscripción : 05/05/2013
Edad : 34
Localización : España
Empleo /Ocio : Informática
Humor : Normalmente bueno...

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  fenrir_406 el Jue Ago 22, 2013 4:37 pm

yo lo que hice fue seleccionar todo el texto y queda fondo azul y letras blancas, me gusta la historia y aunque tengo una queja no es contra la historia ni contra la autora Very Happy es contra el personaje de Lorenzo, mas bien con lo que ocurrió en el incidente, pues no me gusta la gente que amenaza y luego no es capaz de hacer nada :/ es algo personal pero es que creo que cualquier hombre hubiese hecho mucho mas (el personaje es como es, no lo cambies es autentico, me gusta que sea autentico pero no me gusta el XD)
avatar
fenrir_406
!!Tengo los dedos entumecidos¡¡ No paro

Masculino Mensajes : 443
Fecha de inscripción : 05/01/2013
Edad : 24
Localización : graneros-rancagua-chile
Empleo /Ocio : estudiante de lic. en cs. exactas
Humor : me rio con casi todo :D

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS

Mensaje  Betsy Abraham el Vie Ago 23, 2013 10:45 am

CHICOS NO SABIA COMO HACER PARA QUE EL TEXTO ME SALIERA VISIBLE. CREI QUE USTEDES LO IBAN A PODER VER!! JAJAJA TODAVIA SOY NUEVA EN ESTO
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS

Mensaje  Betsy Abraham el Vie Ago 23, 2013 4:38 pm

AQUI LES VA OTRO CAPITULO!! Very Happy Very Happy ESTA VEZ VISIBLE JEJEJE




CAPITULO VIII
 
  
El sonido  de unas pisadas en la tierra me despertaron, estaba oscuro, el fuego se había extinguido hasta quedar sólo unas ascuas y hacía mucho frío, mis captores dormían profundamente tendidos junto a mi, la respiración acompasada daban prueba de ello.
Nuevamente ese sonido, qué sería? Escudriñe la oscuridad del campo pero no logré ver nada, no había luna que alumbrase,  sentí temor y pensé en despertar al hombre que estaba a mi izquierda, iba a hacerlo, pero unas manos grandes me cubrieron la boca, traté de quitármelas pero no pude. El rostro de Lorenzo estaba a escasos centímetros del mío gesticulando para que no hablara, de pronto el hombre a mi derecha balbució en su sueño pero dio media vuelta y siguió durmiendo.
Mi alegría era tan grande que atine a mirarlo solamente, no podía creer que por fin estaba ahí,  en sus ojos se reflejaba el alivio de haberme encontrado, con cuidado me ayudó a levantarme y salimos de allí. Caminamos por el campo hasta encontrarnos con Tomás que nos estaba esperando con dos caballos. Nos fundimos en un abrazo mudo, sintiéndome dichosa de estar nuevamente en sus brazos. Me apremio a que montara y emprendimos la carrera. Temí que el galopar de los caballos despertase a los raptores y nos persiguieran pero Lorenzo me tranquilizo, atrás habían quedado mis pesadillas.
Cuando llevábamos poco más de una hora de recorrido nos detuvimos, Lorenzo quería comprobar que me encontraba en buenas condiciones. Desmontó de un salto y  me tomo de la cintura para bajarme del animal,  me envolvió en sus brazos y me besó con tanta intensidad que me sentí desfallecer.
-No puedo creer que te tengo en mis brazos otra vez!, Mi amor estas bien? Que te hicieron? Te tocaron? Te pegaron?-me apremiaba a contestarle y con cada pregunta me abrazaba y me besaba con desesperación.
-Estoy bien! Y vos como estas? Como lograron escapar? – le inquirí.
-Eso no importa! Estas conmigo! – Me dijo con jubilo - Lo importante ahora es llegar a Mendoza, a estas alturas ya deben haberse dado cuenta de que no estas, tienen que estar buscándote desesperados. Quería comprobar que estabas ilesa!. Jamás me lo voy a perdonar! Voy a matar a esos desgraciados uno por uno! – me contestó mirando en aquella dirección con odio.
-Pero yo estoy bien!- le apremie- No me hicieron nada! Ay Lorenzo tuve tanto miedo, no creí volver a verte!- le dije entre sollozos.
-Tranquilas mi amor ya estas a salvo, no voy a dejar que esas mierdas te vuelvan a tocar!
Tomas se había quedado mas atrás un tanto incomodo se ser testigo de aquella conversación.
Montamos de nuevo y seguimos la marcha por una huella casi invisible en la inmensidad de la noche. Lorenzo me confió que Tomás era un excelente baqueano, yo no sabía lo que era eso pero no me importó preguntar, solo me interesaba el estar a salvo y protegida. Cabalgamos toda la noche sin detenernos, al amanecer los rayos del sol comenzaron a mostrar la extensión de la llanura salpicada por pequeños bosques de algarrobo, según Lorenzo no quedaba mucho para llegar a la estancia de un amigo suyo donde nos darían cobijo.
Cerca del medio día  divisamos a lo lejos la estancia  “El Palomar”  rodeada de un gran bosque compuesto por fresnos, maitenes, pimientos aguaribay y acacias, según la descripción de Lorenzo, la vista era maravillosa, los diferentes tonos de grises y verdes de los maitenes, fresnos y pimientos, regalaban al viajero un espectáculo digno de admirar. El casco de la estancia de un rojo intenso resaltaba en medio de todo ese paisaje.
 A medida que nos acercábamos la imponencia del lugar iba dejándome cada vez mas maravillada. Dos grandes portones de hierro con las iniciales “LS” nos daban la bienvenida a la estancia, el camino que discurría desde allí hasta la puerta principal estaba bordeado por frondosos maitenes, realmente eran un placer poder contemplar semejante paisaje, parecía un cuadro pintado por un experto artista.
Al llegar a la entrada principal, un hombre alto, de cabellos rubios y mirada afable nos dio la bienvenida, vestía amplios pantalones negros de algodón, camisa blanca, y elegantes botas de montar, nada que ver con la vestimenta de los gaucho, ese hombre, rezumada elegancia y poder en toda su persona. La sonrisa franca demostraba la alegría de ver a Lorenzo en esos pagos.
-Lorenzo! Mi viejo amigo! Que bueno verte de nuevo! Pensé que estabas en Buenos Aires visitando a Florencia, tu hermana! – saludo mientras desmontábamos –
Se abrazaron dándose palmadas en la espalda.
-Lautaro! Que bueno verte! Te presento a mi prometida, la señorita Guadalupe Sevilla Lupe este es mi gran amigo Lautaro Sotomayor- dijo Lorenzo mientras me tomaba del brazo para que me acercara.
-Pero caramba, hombre! Que sorpresa tan grata! Pensé que eras de los que no se comprometían! Enhorabuena entonces!-dijo con una gran sonrisa revelando unos dientes muy blancos.-Señorita Guadalupe es un placer conocer a la dama que ha logrado semejante desafío! La felicito!-me expreso haciendo una elegante reverencia.
-Muchas gracias Señor – conteste avergonzada, no quería ni imaginarme el aspecto que tendría después de haber cabalgado tanto, me sentía apenada por no presentarme mejor , la falda del vestido estaba llena de barro y rosetas y mi pelo se me había desprendido totalmente. Que vergüenza!
-Pero por favor! Que desconsiderado de mí parte! Pasen, pasen, deben estar cansados y hambrientos después de tanto viaje!-no dijo mirándonos atentamente.
Tomas había conducido los caballos a los establos traseros, donde también estaban las dependencias de los criados, según me explicara Don Lautaro.
– Sonia! Acompañe a la señorita Guadalupe al cuarto de huéspedes para que se asee.- Disculpe mi intromisión- me dijo un tanto avergonzado – pero si usted quiere Sonia puede facilitarle un vestuario limpio para que usted esté mas cómoda, creo que su talla es la misma de los vestidos guardados en el armario – me dijo mientras me miraba de arriba a bajo.
-Oh, se lo agradecería muchísimo señor! No tiene idea lo incomoda que me siento de esta manera!– le conteste aliviada.
-Nada de señor! Para usted soy simplemente Lautaro! Y es un placer querida, poder ayudar a una dama en apuros! Como vera por aquí no tenemos la oportunidad de demostrar nuestra caballerosidad, así que es un placer, y ahora la dejo, Sonia le va a ayudar!- dijo dando media vuelta.
-Por aquí señorita.-me dijo Sonia y nos dirigimos a la habitación de huéspedes.
                                                   --------------------------------
 
Don Lautaro había ordenado preparar un almuerzo realmente magnifico digno de un rey, los aromas y colores se mezclaban para deleite de nuestros sentidos, habían carnes asadas dispuestas en fuentes de fina porcelana, ensaladas diversas, empanadas a montones y una especie de guiso de legumbres, el vino tinto servido en sendas copas de cristal estaba delicioso!,  tenía tanta hambre que no sabía por donde empezar!.
-Espero que todo sea de su agrado! Señorita Guadalupe- me dijo Don Lautaro.
-Por favor llámeme Lupe, así me dicen mis amigos. La comida esta deliciosa.
-Y dígame Lupe, donde conoció a mi fiel amigo – me pregunto mirando a Lorenzo divertido – tiene fama de ser escurridizo para las damas.- me confesó
-Lautaro por favor, no vayas a asustar a Lupe con tus cuentos- dijo Lorenzo tranquilamente tomando un trago de vino.- Lupe es una mujer sumamente inteligente, me sentí encantado desde el primer momento en que la vi, no ha supuesto ningún sacrificio comprometerme con ella, solo estaba esperando a la mujer que impactara mi corazón – dijo mientras me tomaba de la mano y la besaba.- y por fin la he encontrado.
-Pues brindo por eso! Salud!- dijo Don Lautaro mientras brindaba con su copa.
-Salud!- secundó Lorenzo.
-Y ahora que estamos mas distendidos, que te trae por aquí? Enserio Lorenzo – dijo mas serio- pensé que estabas en Buenos Aires no creí volver a verte hasta las próximas navidades. Y a juzgar por la  prisa que traían no creo que estén de paseo, o me equivoco?
Lorenzo suspiro.
-Tenés razón, no estamos de paseo.-contestó Lorenzo mirándome con  seriedad.-Veníamos viajando en mi coche de forma segura, nos detuvimos a acampar para comer cuando cuatro sujetos no atacaron a punta de pistola. Con Tomas no tuvimos tiempo de nada, se nos echaron encima y nos ataron, a Lupe se la llevaron con ellos- le dijo mientras me miraba con culpa.
-Pero si vos siempre estas armado Lorenzo, que te paso entonces?!
-Como te dije, no nos dieron tiempo a reaccionar, lo tenían todo preparado, parece que estaban siguiéndonos. Pudimos soltarnos y los seguimos hasta un rancho abandonado pocas leguas al norte, espere hasta que se durmieron, y  libere a Lupe. Salimos huyendo de allí a toda prisa.
-Me extraña Lorenzo te conozco de toda la vida, porque no los atacaste? Si de algo estoy seguro es de que siempre estas armado! Y que te sobra valentía!
Lorenzo suspiró.
-Temía por la seguridad de Lupe, no quería arriesgarme a que la hirieran, juzgué que era mejor no usar las armas. Y ahora estoy seguro de que nos están siguiendo, no tenía otra opción, Lautaro si hubiésemos seguido hasta mi estancia nos hubiesen alcanzado y otro sería el cuento.
-Pues claro hombre! Si no lo digo por eso! Por favor pueden quedarse el tiempo que sea necesario.
-Gracias- contesto Lorenzo con gratitud. Ahora lo que queda es averiguar quienes son y por que quieren a Lupe con ellos, te dijeron algo? . Pregunto dirigiéndose a mí.
-Hablaban constantemente de un “Patrón” y que me llevaban con él porque era mi prometido.-le dije haciendo memoria.
-Tu prometido!? . Me miró extrañado.- Dejaste algún prometido en Buenos Aires Lupe? – me preguntó seriamente.
-Claro que no! – Lautaro nos miraba divertido – Cómo se te ocurre! Sabes perfectamente que digo la verdad! – le dije ofendida.
-No será ese tal Ernesto Arriagada? Con ése quería Alberto que te casaras no? ¿Qué te dijo exactamente tu padre?.
-El quería que me casara con ese hombre y como yo me negué me hecho de casa, me dijo que ya no sería mas una Sevilla.- le dije recordando con amargura nuestra ultima conversación.
-Seguramente que es ese hombre el que esta detrás de todo esto!- Lorenzo suspiro avergonzado. Perdoname mi amor, a veces soy un bruto desconsiderado! – dijo al verme a punto de llorar – Tu padre no lo dijo en serio, tiene que haber estado muy enojado, ya vas a ver que con el tiempo se le va a pasar, a penas estemos instalados en “Las Golondrinas” le vamos a escribir para que venga a verte. – siguió diciéndome mientras me abrazaba.
Don Lautaro se había quedado serio.
-Pero si es verdad! Nunca te lo dije porque no sabía que hacer, él siempre me mantuvo a distancia, mi madre que amaba y protegía, nunca me hicieron faltar nada, pero él no me amó Lorenzo y ahora que lo pienso mejor creo que hasta me despreciaba, estaba desesperado por sacarme de casa!. – continué mientras lloraba a lagrima viva.
-Que es lo que nunca te animaste a decirme? Si sabes que podes confiar en mí en todo! Qué es lo que pasa- me animó con ternura Lorenzo.
Que vergüenza! Tenía que confesar que no era hija legítima de mi padre delante de Don Lautaro. Dudé en decirlo.
-Si me disculpan,  yo me retiro así hablan tranquilos. – comento Don Lautaro mientras se ponía de pie.
-No hace falta, - me apresuré a decir- usted es amigo de confianza de Lorenzo, yo también confío en usted. – Y respiré profundo para infundirme valor- Alberto no es mi verdadero padre – confesé seriamente – mi madre llegó de España embarazada, se conocieron y se casaron al poco tiempo. Mi madre nunca me contó como fue todo el asunto, solo me confeso que yo no era su verdadera hija.
- Y quién es tu verdadero padre? – inquirió Lorenzo – Te lo dijo alguna vez?.
-No, y nunca lo pregunté.
- Bueno, esto aclara un poco la situación – contesto Lautaro.
Ambos lo miramos sin entender.
-Pues claro, si usted dice que su padrastro nunca le demostró cariño, y que además estaba apurado por desembarazarse de usted, entonces cabe la posibilidad de que él le haya contado a ese tal Ernesto que Lorenzo También la pretendía y que se iban juntos.
-Pero porque lo haría, si el apuro era sacar a Lupe de su casa, entonces yo  también era  una buena opción. – comentó Lorenzo
-Mi padre te odiaba, dijo que eras un revolucionario y que se avergonzaba de mí por causa tuya. – le dije apenada.
-Ajá, entonces ahí está el motivo, imaginate, no puede hacer que Lupe se case con el hombre que él quiere y para colmo ella se quiere casar con vos! Motivos suficientes para tratar de vengarse!- expresó Lautaro
-  Pero entonces por que no me mataron! Podrían haberlo hecho! Esos hombres sólo querían llevarse a Lupe.
Los tres nos quedamos pensando.
-Bueno, no se, lo que sí se es que ustedes están en problemas y hay que resolverlo, cuenten conmigo para lo que sea!. Pueden quedarse el tiempo que sea necesario, pero hay un problema.
-Cual? – preguntamos a la vez
-Si realmente amas a esta mujer vas a tener que desposarla inmediatamente, la gente habla Lorenzo, y mis criados también. Cómo vas a justificar que ella este bajo el mismo techo que nosotros dos? Tenés que pensar en su honor y bastante lo has embarrado llevándotela de su casa.
-No creas que no lo he pensado! – Contesto preocupado Lorenzo - Pero la situación lo justificaba, era esto o perderla para siempre!.
-Si, lo se pero ahora ya están mas tranquilos aquí pueden hacerlo.
-Pero si no tenemos nada organizado! – proteste – Además a mi no me importa lo que diga la gente, da igual!
-Pero a mi si me importa! – El tiene razón Lupe tenemos que casarnos además así voy a poder protegerte con todo el peso de la ley a mi favor.
Suspire derrotada.
-Entonces hagámoslo.
 
                                     
 
 
 
 
 

 
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Heidy78 el Sáb Ago 24, 2013 5:30 am

Gracias por el capitulo Betsy!!! como siempre muy bonito... Mi unica queja hasta ahora es que hubieras hecho que a Lorenzo le costara mas rescatar a Lupe pienso yo pero como siempre es mi opinion personal....

Lo que si te puedo decir es que me tienes enganchada a tu historia y siempre quiero mas!!!
avatar
Heidy78
No hay quien me pare !¡Vivo Aqui!¡

Femenino Mensajes : 5416
Fecha de inscripción : 30/01/2012
Edad : 39
Localización : Guatemala
Empleo /Ocio : Finanzas
Humor : Depende... Pero casi siempre super feliz!!!

Volver arriba Ir abajo

DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS

Mensaje  Betsy Abraham el Sáb Ago 24, 2013 11:01 am

Jamás me imagine que mis escritos les gustara a alguien. Cuando me lance a escribir esta novela pensé que iba a ser mediocre. Estoy muy feliz de compartirla con todos ustedes. Aquí les va otro capitulo mas. Recuerden que acepto criticas.Embarassed Embarassed 
En este capítulo describo la escena de intimidad entre Lupe y Lorenzo.Embarassed Embarassed  Espero que este bien y que les guste. Si hay alguien que se ofende con esto le pido mil disculpas, no fue mi intensión.

CAPITULO IX
 
 
 El pianoforte despedía unas suaves notas musicales mientras caminaba a paso lento por el salón de la casona, olía a jazmines por toda la estancia, Lautaro tenia un invernadero donde cultivaba toda clase de plantas, era amante de las flores aromáticas, así me lo había confesado cuando le pregunte extrañada al  ver jarrones con jazmines y lavandas en esa época del año. Los últimos rayos de sol atravesaban los gruesos cristales de los ventanales tiñendo el gran salón de un tono rojizo.
-Amo las plantas, son mi gran pasión- me había dicho con orgullo una hora antes.
Tengo que decir que no participé en nada, no me dejaron. Lautaro y Lorenzo organizaron la  boda como si se dedicaran a diario en eso. En cuestión de horas estaba todo preparado. Que eficiencia! El cura había sido llamado del pueblo vecino, el vestido era uno que  había pertenecido a la hermana de Lautaro muerta en el ultimo terremoto y la cena la preparó con entusiasmo la cocinera de la estancia con la ayuda de su sobrina que habían mandado a llamar del mismo pueblo.
Y allí iba yo por el pasillo central del salón sintiéndome la novia mas afortunada del mundo al ver a Lorenzo tan hermoso vistiendo pantalón negro, camisa de lino blanca y chaleco negro con un jazmín en el ojal, sus ojos de mirada profunda me estudiaban con admiración, era el hombre mas guapo de toda la tierra y era mío.
Los acordes cesaron cuando llegue hasta donde estaba el improvisado altar, Lorenzo me tomo de la mano y comenzó la ceremonia.
-En cuanto lleguemos a la ciudad te voy a comprar el anillo que siempre has soñado me susurro al oído cuando llego el turno de ponernos las alianzas –
Lautaro nos había prestado unos simples anillos de oro con incrustaciones de plata que guardaba en su casa, herencia de su abuela. 
Lo mire con adoración, amaba tanto a ese hombre que cualquier cosa me vendría bien, solo me importaba el estar ahí junto a el convirtiéndome en su esposa y nada mas.
La ceremonia discurrió sin ninguna complicación, a decir verdad fue bastante sencilla pero perfecta para mí. La presencia de tan pocas personas ( Lautaro, Tomas, el cura, Lorenzo y yo) me hizo recordar mi presentación en sociedad, donde habían desfilado un sinfín de personas que yo no conocía, ésta sin dudas era la mejor fiesta de mi vida, rodeada de las personas que realmente me querían y deseaban lo mejor para nosotros. Qué más podía pedir? ¿Solo quizás la presencia de mi madre? pero nada mas porque junto a Lorenzo mi felicidad estaba completa.
Cenamos en el comedor principal, Nadia la cocinera se había superado, el lomo en adobo con salsa de perejil estaba exquisito, también había preparado tortilla de riñones a la clarita acompañado con una suave crema de espinacas y de postre helado de canela,  ponche de huevo y una riquísima ambrosía. Para acompañar un maravilloso vino tinto. Fue realmente un festín.
-Esto esta delicioso, no me entra mas! – se quejo el padre José mientras se palmeaba el hinchado vientre.
-Todo a estado delicioso Lautaro, debo felicitar a doña Nadia por la comida! – le dije a nuestro anfitrión mientras probaba el helado de canela. – tengo que pedirle la receta de éste helado.
- Pues entonces suerte! No creo que te cuente ninguno de sus secretos culinarios! – me contesto Lautaro.
-Ah pero es que no ha visto mi poder de persuasión – le conteste bromeando.
- Perdón Lautaro pero creo que me llevo a mi esposa a nuestra habitación para que me muestre ese famoso poder de persuasión.- Dijo Lorenzo mientras se ponía en pie y me tomaba de la mano – Vamos amor? Dejemos que el padre y Lautaro conversen tranquilos, yo por mi parte tengo que mostrarte algo allá arriba – me dijo señalándome la habitación que nos habían preparado para que pasáramos nuestra noche de bodas.
Me dio tanta vergüenza que no supe que contestar, solo pude balbucear frases sin sentido, eso pareció encantarle porque sus ojos me miraban con un brillo especial.
- Vayan nomás, y que descansen – contestó Lautaro con una gran sonrisa en su rostro.
- Buenas noches – salude incómoda.
-Buenas noches Señora Campos – me contesto Lautaro divertido por mi incomodidad.
- Buenas noche mi señora, buenas noches patrón – saludó Tomas.
 
                                             ---------------------------------------
 
Las lámparas encendidas por toda la habitación despedían luces tenues dando una ambiente de intimidad que me puso aún mas incomoda, alguien había encendido la estufa, el lugar estaba agradablemente calido  y contrastaba con la fría y húmeda noche del exterior.
-Querés tomar algo? – me pregunto galante Lorenzo.
-No gracias.
Lorenzo me condujo hacia la inmensa cama que descansaba en medio de la habitación.
-Sabes que podes confiar en mi? – pregunto Lorenzo con suavidad mientras me acercaba a él.
Asentí.
- Puedo decirte lo hermosa que estas con este vestido?. Cuando te vi entrar por ese pasillo me quedé sin aliento. Me dieron ganas de tomarte ahí mismo.
Se inclinó y me besó justo debajo de mi cuello con suaves roces,  siguió hasta el hombro, y luego hizo el recorrido inverso  dejándome un agradable  cosquilleo en la piel. Al instante me vi inmersa en un torbellino de sensaciones que nada tenían que ver con mi inseguridad ni mi vergüenza. Busco mis labios  incitándome a que los abriera, su lengua calida reclamó ese lugar como suyo con una familiaridad que me desarmó. Dejó que me amoldara a esas íntimas caricias mientras sus manos exploraban mi espalda con lánguidos movimientos.
Lentamente comenzó a desatarme las cintas de mi vestido, sus ojos estudiaban mis reacciones con interés, cuando hubo terminado lo empujó  hacia abajo hasta caer completamente en el suelo, luego siguió el  corsé y todo lo demás. Sin dejar de besarme me recostó en la gran cama hundiéndola con su peso al acomodarse junto a mí. La mano de Lorenzo descendió por mi cuello hasta llegar a mis pechos henchidos por la pasión y allí se demoró en sutiles caricias que me hicieron gemir de sorpresa y anhelo. Luego siguió su recorrido hasta llegar  a mi bajo vientre, una maravillosa sensación de calor recorrió todo mi cuerpo, instintivamente arquee mi cuerpo hacia él pidiendo algo que me era totalmente desconocido pero que me urgía a conseguirlo.
Me encontraba más allá de todo entendimiento razonable, solo me dominaba la necesidad de calmar esas punzadas de deseo que me atormentaban, tomé a Lorenzo de los brazos y lo urgí a que se echara sobre mí, pude notar la evidencia de su deseo, dura y palpitante en mi vientre. Que maravillosa sensación! Me sentía poderosa al saberme capaz de provocar esas reacciones en él.  
Tenía plena conciencia de su cuerpo duro que me aprisionaba, de sus brazos fuertes como acero que me envolvían y de su calida lengua que en ese momento me acariciaba un pezón duro y enhiesto.
No podía esperar más, quería aliviar mi dolor a como diera lugar así que supliqué.     
-Por favor! Te necesito dentro de mí! Por favor!
-Sh..Ya mi amor no quiero hacerte daño, tenemos toda la noche. – me contesto suavemente al oído.
-Por favor Lorenzo, ahora!.
Mi urgencia desató en mi esposo el deseo que hasta ahora había sujetado con mano de hierro haciéndolo flaquear para mi deleite!
La embestida me dejo sin aliento, la intromisión de Lorenzo fue la experiencia más sorprendente de toda mi vida, era suya por fin, Lorenzo me había poseído en todos los sentidos posibles.
Nos amamos toda la noche hasta que los primeros rayos de sol asomaron por la ventana.
 
   
                                                  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
avatar
Betsy Abraham
¡¡Siiiii !!Soy una charlatana

Femenino Mensajes : 65
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 41
Localización : Mendoza
Empleo /Ocio : Escritora - Ama de Casa - mujer maravilla
Humor : Alegre

Volver arriba Ir abajo

Re: DONDE VUELAN LAS GOLONDRINAS Completa

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.